F: Europa PressLa Policía Nacional en Navarra ha realizado nueve nuevas detenciones por los presuntos delitos de desórdenes públicos y atentado a agente de la autoridad en el marco de una operación llevada a cabo por la Brigada Provincial de Información de la Jefatura Superior de Policía de Navarra en relación con los incidentes ocurridos en febrero en el estadio de El Sadar tras el partido Osasuna-Real Madrid.
Según ha informado la Policía Nacional en una nota, los detenidos son varones que residen en diferentes localidades navarras y todos ellos pertenecen al colectivo Indar Gorri. A todos ellos se les imputan presuntos delitos de desórdenes públicos y atentado a agente de la autoridad, tras haber sido identificados por acometer a varios policías nacionales en los aledaños del estadio de El Sadar.
Tras producirse una serie de incidentes en el interior del estadio, la Policía Nacional ha informado de que consiguió "desalojar el mismo y que la tensión disminuyera" tras la finalización del partido entre Osasuna y Real Madrid, el encuentro con más afluencia de la temporada y calificado como de alto riesgo.
En concreto, ha añadido la Policía, los detenidos, tras haber abandonado el campo, presuntamente comenzaron a alentar a otros miembros del Graderío Sur, que acabaron conformando un grupo de unas 30 personas que, frente a la puerta 23 del estadio, comenzaron a lanzar objetos contundentes y cubos de basura a tres miembros de la Unidad de Intervención Policial.
Estos agentes tuvieron que ser auxiliados por más efectivos policiales ante "las violentas acometidas que dejaron bloqueada la puerta de salida al exterior", ha expuesto la Policía.
La operación, que continúa abierta, tiene como objetivo la identificación de los autores de los altercados producidos en El Sadar el pasado día 21 de febrero después del partido de Liga entre Osasuna-Real Madrid. En el mes de marzo ya se detuvo a otros cuatros varones por desórdenes públicos y atentado a agente de la autoridad por su participación en los hechos dentro del estadio.
Los incidentes tuvieron lugar después de que la seguridad privada de Osasuna, que presta servicio en los partidos de la Liga, requiriera apoyo por "el ataque violento de un numeroso grupo de personas que trataban de evitar la identificación de un espectador que había lanzado una botella al campo, poniendo en riesgo el normal desarrollo del partido que se estaba disputando", ha expuesto la Policía.
Ante esta actuación, ha continuado, la UIP de Policía Nacional accedió al estadio para asegurar la integridad de los vigilantes de seguridad. A pesar de la presencia policial, "las personas que estaban intentando impedir la identificación referida no depusieron su actitud y atacaron a los agentes, teniendo estos que repeler dicha acción utilizando los medios a su disposición para reestablecer el orden", ha concluido.






















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.50