F. ShutterstockPara empezar a ejercitarse hay que encontrar el deporte que encaje con la personalidad del iniciado, que lo haga disfrutar y lo enganche, aunque eso implique la imperfección de su práctica, al menos al principio.
Tarde o temprano, se toma la decisión de ponerse en forma, demasiadas horas delante del ordenador comienzan a pasar factura. Es el momento de buscar información, de ver deportes que practicar, rutinas que realizar… pero hay tanto donde elegir, que no se sabe por dónde empezar. Aunque existe la fuerza de voluntad, el exceso de información termina por bloquear. Demasiadas opciones, demasiadas expectativas… y muy poco margen para empezar de forma realista.
Lo mejor es olvidarse de modas, tendencias y ver lo que realmente funciona. Los deportes recomendados por los expertos para comenzar a ponerse en forma, como señalan desde la prestigiosa Universidad de Harvard, tienen en común elementos como la sostenibilidad, la accesibilidad y funcionalidad, es decir, la facilidad que tienen para ser practicados en la vida real y los efectos que ofrecen.
Aunque hay deportes en los que los especialistas se ponen de acuerdo, al incluir el factor local, aparecen otros muy distintos. En el caso concreto de España, hay un deporte que ha conseguido enganchar a gente que nunca había practicado ninguno: el pádel. Fácil de aprender, social desde el minuto uno y con pistas en casi cualquier barrio. Además de la infraestructura existe otro detalle práctico que hay que saber elegir y que con el tiempo se ha democratizado en cuanto a precio y variedad, se trata de las palas. De forma general, los principiantes buscan las mejores del 2026, pensando en esa primera pala que no complique las cosas desde el inicio y les permita disfrutar desde el primer partido.
Pasamos ahora a relacionar los deportes que, a nivel global, se recomiendan para empezar a ejercitarse.
Natación
Meterse en el agua cambia completamente la forma en la que el cuerpo se mueve y se siente. Sumergidos en el líquido elemento, desaparece el impacto, por lo que está recomendado para todas las edades.
La natación obliga a la coordinación. Respiración, brazos, piernas… todo tiene que ir a la vez. Y en ese proceso trabaja todo el cuerpo. Es resistencia y es control.
Además, tiene un punto casi terapéutico. Hay gente que entra a la piscina con la cabeza cargada y sale mucho más ligera, desahogada, es el efecto que produce moverse en un entorno distinto, más pausado y uniforme.
Tai chi
A primera vista puede parecer que es un ejercicio ligero, en el que no hay esfuerzo. Movimientos lentos, suaves, sin sudar apenas. Y es que, el tai chi no busca agotarte, busca recolocarte.
Es una disciplina que trabaja el equilibrio, la postura y la concentración. Y eso, en un mundo donde vamos acelerados todo el tiempo, tiene un valor enorme. Aprendes a moverte con intención, controlando la energía de tu propio cuerpo.
Entrenamiento de fuerza
Durante mucho tiempo se ha pensado que levantar peso era solo para gente muy fuerte o muy metida en el gimnasio, pero eso ya no tiene sentido. El entrenamiento de fuerza es básico para cualquier persona, tenga la edad que tenga.
Se trata de comenzar con ejercicios sencillos para que todo tu cuerpo se vuelva más poderoso día a día. Sentadillas, empujes, pequeños pesos… movimientos que construyen una base sólida. Mejoras la postura, reduces el riesgo de lesiones, ganas autonomía en el día a día. Más que músculo, se gana en calidad de vida.
Caminar
El deporte más practicado del mundo puede parecer demasiado simple como para incluirlo en una lista como esta, pero sería un error dejarlo fuera. Caminar bien, con intención, es uno de los hábitos más potentes que existen.
Con un poco de tiempo, sin recurrir a un equipamiento caro ni a conocimientos técnicos, se accede a un deporte realmente saludable, con un impacto notable en la salud cardiovascular y mental. Sales, marcas un ritmo y listo. Además, tiene algo que otros deportes no siempre ofrecen, como es la flexibilidad, puesto que puedes hacerlo solo, acompañado, en ciudad, en el campo… Se adapta a tu vida de la forma más fácil posible.
Ejercicios de Kegel
No son vistosos, no salen en redes sociales y casi nadie habla de ellos en voz alta, pero deberían. Los ejercicios de Kegel trabajan una zona clave que demasiadas veces ignoramos, como es el suelo pélvico.
Su importancia es enorme, tanto en hombres como en mujeres. Ayudan a prevenir problemas, mejoran el control corporal y aportan estabilidad, pudiendo realizarlos en cualquier momento sin que nadie lo note. Son ese tipo de ejercicio que no cambia tu apariencia, pero sí tu bienestar.
Cuando uno avanza un poco más en esto de empezar a moverse, aparece la necesidad de entender si lo está haciendo bien. Y aquí vuelve a tener sentido lo que plantean desde la Universidad de Harvard. No hay una única fórmula válida, pero sí principios que deben repetirse para que funcionen, como son la constancia, la progresión y la adaptación personal.
Encontrar algo que puedas sostener sin que te suponga una carga es lo importante. Más que empezar, lo complicado es continuar, por eso hay que encontrar el deporte que mejor se adapta a lo personal. En ese sentido, deportes como el pádel encajan muy bien en el contexto español. Invitan a quedar con gente, a salir, a moverte con amigos. Y eso, aunque parezca un detalle menor, es lo que hace que mucha gente no abandone.



















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