Por fin una noche tranquila para Gil Manzano en el Bernabéu

El Real Madrid firmó una noche plácida en el Santiago Bernabéu y, curiosamente, también lo hizo el árbitro extremeño Jesús Gil Manzano. En un escenario donde cada decisión suele analizarse con lupa, esta vez el colegiado pasó prácticamente desapercibido. Hubo alguna que otra jugada polémica, pero el contundente dominio del conjunto blanco sobre un Elche inoperante terminó por diluir cualquier debate arbitral.
El equipo ilicitano se mostró falto de ideas y, sobre todo, de pólvora. Tanto fue así que el único tanto que pudo celebrar llegó en forma de gol en propia puerta del Real Madrid, reflejo de una noche en la que el conjunto visitante apenas inquietó a los de Álvaro Arbeloa.
ð¥ OPINIÃN
ð° Por fin una noche tranquila para Gil Manzano en el Bernabéu
ð£ï¸ "Redondo logra introducir su pie justo antes del remate de Tchouameni. Una acción milimétrica que Jesús Gil Manzano interpretó correctamente"
â½ï¸ #RealMadridElche
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La primera acción discutida llegó en el minuto 24. Fran García reclamó penalti por un supuesto derribo de Adrià Pedrosa dentro del área. Sin embargo, en la repetición se aprecia que el defensor no contacta ni interfiere realmente en la acción. El lateral madridista buscó provocar la infracción, intentando engañar al colegiado, pero además la caída se produjo a escasos centímetros del área, lo que terminó de desmontar cualquier posibilidad de señalización.
En el minuto 39 llegó el primer gol del Real Madrid. La jugada nació con una posible ilegal de Antonio Rüdiger en el inicio de la acción, pero tras el rechace del portero Dituro, Brahim Díaz tocó el balón y generó una nueva fase de juego. Esa intervención reactivó la jugada y dejó sin efecto cualquier duda previa. El tanto, por tanto, fue completamente legal.
Poco antes del descanso, en el minuto 44, el conjunto blanco reclamó penalti sobre Aurélien Tchouaméni. Federico Redondo, sin embargo, logró introducir su pie justo antes del remate del francés. Cuando el mediocentro madridista golpeó el balón, terminó impactando al argentino. Una acción milimétrica que Gil Manzano interpretó correctamente.
La segunda parte apenas tuvo historia. Con el partido resuelto, el árbitro se limitó a gestionar el trámite final, convertido casi en un espectador más. Incluso algunos jugadores blancos, al término del encuentro, se acercaron a saludarle con una sonrisa.
Y esa, quizá, sea la mejor noticia para Gil Manzano: por una vez, logró salir indemne del siempre exigente juicio del Santiago Bernabéu.


























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