Sábado, 14 de Marzo de 2026

Actualizada Sábado, 14 de Marzo de 2026 a las 12:53:33 horas

Desde 1978, los que se han presentado a la reelección en el FC Barcelona lo han logrado

EFE/IUSPORT EFE/IUSPORT Sábado, 14 de Marzo de 2026
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Un total de 114.504 socios llamados a las urnas y dos candidatos: el abogado Joan Laporta (Barcelona, 29 junio de 1962) y el empresario Víctor Font (Granollers, 12 agosto de 1972) para determinar quién será el presidente del FC Barcelona para los próximos cinco años, en una escena en la que todos los focos iluminan al último presidente.

 

Y es que desde 1978, cuando se celebraron las primeras elecciones a la presidencia del Barça con el formato de sufragio universal y derecho a voto femenino, todos los presidentes que han accedido a la reelección han conseguido su objetivo.

 

Seguramente el favoritismo de Laporta (socio 9.601) no sería tan evidente si su oposición hubiera sido capaz de articular una candidatura unitaria en la que aglutinar las diferentes opciones.

 

Pero como ocurre en estos casos, los ‘egos’ destruyeron la posibilidad: Marc Ciria y Xavier Vilajoana no consiguieron las firmas; ‘Som un clam’, uno de los colectivos más numerosos y activos, no dio el paso, y Víctor Font se quedó solo, aunque todos estos actores preelectorales han confirmado que votarán al rival de Laporta.

 

Víctor Font (socio 55.406), que se presenta por segunda vez y ya perdió en 2021 ante Laporta, representa el cambio, la imagen de la profesionalidad y un barcelonismo transversal. Sin embargo, parece tener pocas opciones ante el presidente saliente, un dirigente carismático y con tintes populistas que ha basado su campaña en pocos anuncios y ataques directos a su adversario.

 

Joan Laporta es un corredor de fondo, presidente entre 2003-2010 y desde 2021 a 2026, pero también un superviviente, capaz de salir a flote tras una moción de censura (2008) o después de sufrir una acción de responsabilidad social impulsada por Sandro Rosell en 2010.

 

El abogado representa una cosa y la contraria. Capaz de despotricar del Real Madrid CF y de alinearse con la entidad que preside Florentino Pérez cuando en las arcas del club catalán lucían telarañas.

 

Pero también de aceptar el proyecto de la Superliga y desdecirse cuando ha sentido la presión de los grandes actores del fútbol mundial. En la campaña ha hecho suya la frase “Contra todo y contra todos” y siempre recuerda que ha salvado dos veces al Barça.

 

Lo hizo cuando llegó por primera vez contra pronóstico en 2003, cuando el favorito era el publicista Lluís Bassat, después de recibir una complicada herencia deportiva y económica del entonces presidente Joan Gaspart.

 

Recuerda que tuvo que volver a hacerlo dieciocho años después, cuando la pandemia y la errática política de Josep Maria Bartomeu puso al Barça contra las cuerdas tras años de gasto descontrolado.

 

Font, sabedor del carisma y la intuición de Laporta, ha luchado con las pocas armas que le quedan. Se ha aliado con una plataforma de socios para intentar rascar votos de la grada y ha buscado apoyos entre socios descontentos y aficionados alejados del estadio, además de presentar un vistoso programa electoral.

 

Parece que la balanza difícilmente se inclinará del lado del empresario. Ni las sospechas sobre comisiones u operaciones opacas ni informaciones como la publicada por The New York Times, que situaban al Barça con 2.500 millones de euros como el club más endeudado de la historia, parecen alterar el escenario.

 

A Laporta tampoco le influye que algunos consideren que el Barça sea una especie de “empresa familiar”, con familiares como su hermana Maite o su prima Marta Segú en puestos relevantes, ni las críticas por la influencia de Alejandro Echevarría, excuñado del presidente y figura cercana al poder interno del club.

 

En el haber de Laporta pesa mucho haber reconstruido el proyecto deportivo con la llegada del técnico Hansi Flick y el protagonismo de la nueva generación que lidera Lamine Yamal. También el impulso al nuevo estadio del Barça, que cuando esté terminado será el más grande de Europa con 105.000 asientos.

 

Por todo ello, quien parece que tendrá que luchar “contra todo y contra todos” será Font, que ha acelerado su campaña con propuestas como una opción preferencial por Erling Haaland y el apoyo de Xavi Hernández, aunque sin lograr el respaldo explícito de Lionel Messi, el apoyo que podría cambiarlo todo. 

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