F. EuroleagueLa Euroliga tiene claro que "el baloncesto europeo no está en crisis" ni tampoco "necesita que nadie lo salve o reinvente" y por ello defiende el actual modelo en un momento en el que se espera que en el 2027 aterrice en Europa una nueva competición auspiciada por la NBA y apoyada por la FIBA, la cual "dista en muchos aspectos de valores esenciales e intrínsecos de cómo se entiende" el deporte de la canasta en el continente.
"El baloncesto europeo no está en crisis, está creciendo y no necesita que nadie lo salve ni que nadie lo reinvente. No estamos ante una promesa futura, estamos ante un crecimiento medible, estable y sostenible, y lo importante es que este valor que se genera se reinvierte completamente en Europa", señaló Alex Ferrer Kristjansson, jefe de Marketing y Comunicaciones de Euroliga en su comparecencia este martes en la Comisión de Educación, Formación Profesional y Deportes del Congreso de los Diputados.
De todos modos, para Euroliga "es difícil de entender" el apoyo de FIBA a esta futura nueva competición. "El baloncesto tampoco lo ha inventado la Euroliga, ni lo va a reinventar la NBA, ni la FIBA, ni nadie", reiteró. "Creo que necesita evolución y seguramente hay muchas cosas a perfeccionar, y en un ambiente de colaboración probablemente podríamos encontrar muchas sinergias que aceleren aún más ese crecimiento que estamos experimentando en los últimos años", resaltó.
Para el directivo, "es entendible y, probablemente también inevitable, que actores económicos pongan su foco en este producto, ya que las perspectivas futuras de crecimiento son aún más prometedoras". "No cerramos las puertas a estos intereses, pero siempre, desde una perspectiva de analizar el valor añadido que estos puedan aportar", advirtió.
Ferrer remarcó que Europa "ha construido un modelo deportivo singular durante décadas, basado en el mérito, en la cohesión territorial, en la solidaridad entre niveles y en el arraigo comunitario" y "resultado de una determinada forma de entender el deporte como un bien público, como espacio de integración y como expresión cultural".
"Hoy el baloncesto europeo vive un momento de crecimiento, de dinamismo y de proyección internacional. Y precisamente porque está creciendo, es el momento adecuado para reflexionar sobre cómo queremos que evolucione", prosiguió el responsable de Marketing de Euroliga.
Este se refirió a "los planes de entidades que hasta ahora eran ajenas a la organización de competiciones de club en Europa", como es el proyecto de la NBA junto a FIBA de crear una "nueva competición de élite" en el Viejo Continente y que rivalizaría con la actual máxima competición de clubes. "Bajo nuestra humilde opinión, dista en muchos aspectos de valores esenciales e intrínsecos de cómo se entiende el baloncesto europeo", aclaró.
"No se trata de oponerse a nadie, por supuesto, se trata de asegurar que el futuro del baloncesto europeo siga alineado con los valores que han hecho fuerte al deporte en nuestro continente y de proteger la dimensión social y comunitaria que éste tiene, evitando un debate que enfrente su proyección social y económica, porque cuando hablamos de baloncesto europeo, hablamos de algo más que de competición, es de identidad, de territorio, de comunidad y de Europa", resaltó Ferrer.
MANTENER EN EUROPA "EL CENTRO DE GRAVEDAD DE LAS DECISIONES"
Por este motivo, están "abiertos al crecimiento y a cooperar con nuevas ideas", pero sin olvidar "unos principios muy claros". "Creemos en la apertura internacional, tenemos la mano tendida al diálogo y a la cooperación, pero este crecimiento no puede implicar desanclaje. Cualquier evolución debe garantizar una gobernanza europea, un respeto al marco jurídico de la Unión, una protección del mérito deportivo, una reinversión en el ecosistema local y una competitividad con las ligas nacionales", prosiguió el directivo.
Este no considera este asunto "un debate ideológico" sino una "cuestión de coherencia" con el modelo de Europa, el cual "no es un mercado al que se le apliquen fórmulas externas". "Si el centro de gravedad de las decisiones se desplaza fuera de Europa, las instituciones para garantizar coherencia normativa y responsabilidad democrática se reducen", puntualizó.
En este sentido, "no se trata de cerrar Europa" sino de que el continente "mantenga la capacidad de definir su propio modelo" y que el baloncesto europeo "siga siendo una prioridad y no una herramienta comercial para servir otros intereses". "No debemos cerrarnos a inversiones, siempre que aporten un valor tangible al baloncesto europeo, sus objetivos sean fieles a los valores del deporte europeo y entregue un rendimiento incremental que se reinvierta en Europa", subrayó.
El jefe de Marketing y Comunicaciones de la Euroliga insistió en que "el baloncesto europeo no es un producto homogéneo". "Es una red de identidades territoriales que van desde Kaunas a Belgrado, Vitoria, Valencia, Barcelona o Madrid. Las aficiones no son consumidores ocasionales, son una comunidad", advirtió, pidiendo esfuerzos "conjuntos y dialogados hacia una colaboración que lo refuerce aún más y que lo proteja de esta fragmentación que pone en riesgo todo lo construido hasta el momento y que supondría un daño difícil de reparar".
"LA POSICIÓN FIRME DE EUROLIGA ES LA DE EVITAR CONFLICTOS"
Alex Ferrer también demandó "el desarrollo y protección del talento europeo frente a su extracción", recordando que "el 60 por ciento de los jugadores de la Euroliga son europeos", y que los jugadores "son un activo a proteger no a explotar". En este sentido, pidió la necesidad de protección ante la fuga de talento a las universidades de los Estados Unidos, cuya normativa para llevarse jóvenes lo ven como "una competencia desleal que pone en riesgo toda esta maquinaria de generación de talento y de canteras".
"Si inviertes en crear y ayudar a desarrollar un jugador durante diez años y cuando llega la edad de ser profesional se va a jugar para otro equipo y tu rendimiento por eso es cero, es una preocupación que compartimos al cien por cien y que así lo hemos expresado a la FIBA, que es quien regula los 'transfers'. Creemos que tiene que haber una normativa que de alguna manera reconozca esa inversión en generación de talento, no solo de los clubes Euroliga, también de otros clubes que les ceden talento", sentenció al respecto.
Finalmente, no ocultó que la Euroliga, "lejos de ser perfecta, representa un modelo europeo que ya funciona, crece y es reformable desde dentro y bajo valores europeos". "Y venimos con una actitud de cooperación, de diálogo, obviamente, pero siempre con principios", sentenció en su discurso en la comisión.
Posteriormente, a preguntas de los diputados de los diferentes grupos parlamentarios, Ferrer remarcó que su organización no compite "con la NBA, las selecciones o las ligas nacionales" porque "el crecimiento de todas ellas" les va a "beneficiar", mientras que no escondió que consideran "un error a nivel de hacer crecer el interés por el baloncesto" la puesta en marcha por parte de la FIBA de las 'ventanas' de selecciones, aunque han tratado de evitar ese "conflicto".
"Esa es la posición firme de Euroliga, evitar esos conflictos entre diferentes competiciones y de intentar una gestión de todos estos temas de una forma mucho más colaborativa y mucho más dialogada y no cada uno por su lado", agregó al respecto.


















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