Kirsty Coventry asume el COI con el reto de proteger el deporte femenino: una cuestión de DDHH más allá de los derechos profesionales
F: Captura @iocmediaKirsty Coventry asume la presidencia del Comité Olímpico Internacional (COI) en un momento decisivo para la historia del deporte femenino. La nueva presidenta llega tras una etapa marcada por la falta de seguridad jurídica en la normativa y de criterios científicos objetivos que garanticen la equidad, el juego limpio en las competiciones y el respeto de los derechos fundamentales de las atletas.
El mandato de Thomas Bach, su predecesor, se vio manchado por declaraciones tan alarmantes como negar la existencia de instrumentos científicos para identificar el sexo femenino durante los Juegos Olímpicos de París 2024, al decir e "no existe un sistema científico para identificar a una mujer" y permitiendo que personas con cromosomas XY con diferencias en el desarrollo sexual (DDS) compitieran en boxeo femenino, pese a haber sido excluidos en el Mundial de la IBA por no cumplir con los requisitos biológicos de la categoría femenina. La falta de seguridad jurídica y mala praxis por parte del COI dio lugar a que Imane Khelif y Lin Yu-Ting vencieran a ocho mujeres, ocuparan injustamente lugares en el podio que no les correspondían y se legitimara la violencia contra las mujeres boxeadoras a las que el COI puso en situación de indefensión.
Coventry prometió juego limpio para las mujeres
Durante su campaña, como se indicó en IUSPORT, Coventry fue clara: “No apoyo que las deportistas trans compitan en los Juegos Olímpicos contra atletas femeninas, ya que es injusto para estas”. Su compromiso como presidenta cobra una relevancia aún mayor tras la polémica suscitada en los meses anteriores por las filtraciones a la prensa del informe médico de Imane Khelif, que da fe de que efectivamente se trata de una persona con cariotipo XY que presenta DDS, con un diagnóstico de deficiencia de 5 alfa-reductasa que incluye cromosomas XY, testículos en los canales inguinales, micropene y niveles de testosterona elevados, propios de un varón que ha pasado por la pubertad masculina, es decir, se trata de una persona que no cumplía con los criterios de elegibilidad para competir en la categoría femenina y que se hizo con la medalla de oro de forma ilegítima. Lo que hace exigible que el COI despoje a Khelif y Lin de las medallas y que éstas sean entregadas a las mujeres a las que les correspondía.
Sandra Moreno























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.91