
Este pasado lunes, la Casa Blanca se convirtió en el escenario de una celebración inesperada cuando el equipo de fútbol americano universitario de Ohio State fue homenajeado por su reciente victoria.
Sin embargo, el evento se dio a conocer más por el vicepresidente JD Vance, quien se convirtió en el centro de atención por un incidente algo cómico.
Cuando el acto se acercaba a su fin y los asistentes, incluido el expresidente Donald Trump, se preparaban para una foto grupal, Vance decidió posar con el trofeo de campeones. En mala hora porque en ese instante el trofeo se desarmó en sus manos, provocando una reacción instantánea de sorpresa entre los presentes y una mirada de incredulidad de Trump.
A pesar del pequeño desastre, Vance se lo tomó con humor y compartió su experiencia en redes sociales, bromeando: "No quería que nadie después de Ohio State se quedara con el trofeo, así que decidí romperlo".
Su comentario provocó risas y alivió la tensión del momento, convirtiendo un auténtico bochorno en una anécdota pretendidamente divertida que será recordada por todos los asistentes.





















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.28