Seis claves para entender si un club puede despedir a un futbolista por una imputación penal

Este análisis pretende aclarar algunos aspectos legales relacionados con la posibilidad de sancionar disciplinariamente a un futbolista profesional por una imputación penal.
Un futbolista profesional fue detenido tras ser denunciado por presunta agresión sexual. La denunciante sostiene que ella y otra mujer fueron agredidas por el jugador y un amigo suyo en el domicilio del deportista. Tras comparecer ante el juzgado, quedó en libertad provisional. Se le impusieron medidas cautelares: prohibición de acercarse a la denunciante, comparecencia semanal ante el juzgado y retirada del pasaporte.
En un comunicado, el club en el que presta servicios ha manifestado que abrirá un expediente al considerar que su conducta, aun fuera de su jornada de trabajo, "afecta indiscutiblemente al rendimiento profesional que se espera de él como jugador" y que daña "la confianza" de la afición. También ha apartado temporalmente al futbolista de los entrenamientos y lo ha excluido de la convocatoria para los dos próximos partidos.
A continuación, planteamos una serie de preguntas que pueden ayudar a aclarar los límites y responsabilidades tanto del club empleador como del deportista profesional en estas situaciones.
¿Debería esperar el club a una sentencia penal firme para imponer una sanción al jugador por lo ocurrido?
¿Hay precedentes de conductas similares que hayan culminado en despido?
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Pere Vidal
Abogado – Asociado Director
Roca Junyent























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