
Emiliano ‘Dibu’ Martínez ha vuelto a ser protagonista. En el día de ayer se disputó el encuentro correspondiente a los cuartos de final de la Europa Conference League que enfrentó al Lille frente al conjunto del guardameta argentino, el Aston Vila.
El partido, disputado en tierras francesas, llegó al final de los 120 minutos con un resultado de 2-1 favorable al conjunto galo. Esto, unido al 2-1 de la ida favorable al equipo inglés, desembocó en una emocionante tanda de penaltis que repartiría justicia.
Dibu Martínez y tanda de penaltis solo puede significar una cosa: el espectáculo está asegurado.
El público galo no guarda un buen recuerdo del portero argentino. Recordemos que hace poco más de un año privó a la selección francesa, tras una brillante intervención durante la tanda de penaltis de la final del mundial, de sumar su tercera estrella.
Durante el partido de ayer, en el minuto 39 y tras ser advertido en reiteradas ocasiones, el colegiado del encuentro amonestó con tarjeta amarilla al Dibu Martínez por «pérdida de tiempo».
Ya en la tanda de penaltis, el guardameta comenzó a realizar su ritual para desconcentrar a los lanzadores rivales y, tras ser advertido vio la segunda tarjeta amarilla.
Sin embargo, para sorpresa de los seguidores rivales, el argentino no fue expulsado.
¿No conlleva expulsión la segunda amarilla? ¿Se equivocó el árbitro? Lo explicamos.
¿Pueden los porteros tratar de desconcentrar al lanzador?
A raíz de los hechos acontecidos en la final del mundial, donde el propio portero argentino realizó múltiples actuaciones tendentes a distraer al lanzador, la IFAB procedió a modificar la Regla 14.
Concretamente, se estableció que «el guardameta no se comportará de manera que distraiga de forma antirreglamentaria al ejecutor del tiro, por ejemplo, no retrasará la ejecución del penal ni tocará los postes, el travesaño o la red de la potería».
En virtud de esta norma, el Dibu Martínez, tras ser advertido previamente, fue amonestado.
Los jugadores del conjunto francés se apresuraron a reclamarle al colegiado, puesto que entendían que era la segunda amonestación y, en consecuencia, debía conllevar la su expulsión.
El árbitro se mostró firme y comunicó a los jugadores que estaban equivocados. Veamos por qué.
¿Debió ser expulsado el Dibu Martínez?
Aunque resulte sorprendente, la respuesta es clara y sencilla: no.
La Regla número 10 de la IFAB es clara y, en su apartado tercero, establece que «los jugadores expulsados no podrán participar en la tanda de penales. Por otro lado, las advertencias y amonestaciones impuestas a jugadores y miembros del cuerpo técnico durante el encuentro no se tendrán en consideración en la tanda de penales».
Por lo tanto, el portero argentino pudo continuar disputando la tanda de penaltis que le convirtió en el héroe de la eliminatoria y que llevó a su equipo a las semifinales de la UEFA Conference League.
En caso de que el Dibu Martínez hubiese continuado con su actuación irregular durante la tanda de penaltis, tratando de desconcentrar a los jugadores, este sí podría haber visto la segunda amonestación y, en consecuencia, ser expulsado.













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