F. @albaolisOliveros explica en una entrevista telefónica con EFE, sin conocer personalmente a Rubiales y Hermoso, juzgando únicamente por lo visto estos días, resulta "claro y evidente que hubo una agresión, que (el beso) no no es consentido, que ella no quiere, se nota en la imagen".
La periodista Alba Oliveros ha roto numerosos techos de cristal en su trayectoria, con más de un centenar de partidos narrados de La Liga y tras haber sido la primera mujer española en poner voz a un partido del mundial, esta vallisoletana espera que el beso no consentido de Luis Rubiales a Jenni Hermoso sea "la gota que colme el vaso" del machismo en el deporte y sirva "para tener una Federación del siglo XXI".
Horas antes de pronunciar mañana el pregón de las Fiestas de la Virgen de San Lorenzo en su ciudad natal, Oliveros explica en una entrevista telefónica con EFE, sin conocer personalmente a Rubiales y Hermoso, juzgando únicamente por lo visto estos días, resulta "claro y evidente que hubo una agresión, que (el beso) no no es consentido, que ella no quiere, se nota en la imagen".
"Las palabras del presidente inhabilitado son mentira", ha zanjado la periodista, convencida de que quien tiene esa actitud y encima "nos insulta previamente diciendo que los que pensábamos que eso no era consentido éramos idiotas, no amerita para seguir ni un minuto más" al frente de la Federación de Fútbol.
Esta crítica la hace extensiva "a los que le aplaudieron y apoyaron" su discurso en la asamblea general extraordinaria de la RFEF, lo que en su opinión es de una "hipocresía clara y evidente".
"Parece que todo sigue su cauce de manera positiva y que se va a acabar con esta lacra", ha añadido Oliveros, quien ha calificado de "lástima" que "este momento tan bonito haya sido la gota que colme el vaso y las jugadoras hayan tenido que vivir todo esto, sobre todo, Jenni Hermoso que es la víctima y la están tratando como si no lo fuese".
Sin embargo, la periodista deportiva considera que la imagen del fútbol español "no quedará tocada si se limpia bien" y se corta "de raíz" con estas actitudes, aunque reconoce que hay machismo no solo en las instituciones, como se pudo ver en la reunión de la RFEF con "todos señores, más o menos de la misma edad y ni una sola mujer" y sobre todo en los campos, donde se toleran comportamientos machistas porque "se han hecho siempre" o les parece "gracioso".
NUEVAS REGLAS
Esta situación que también la encontró en sus inicios en el periodismo deportivo, en el que la presencia femenina era escasa o nula, "aunque eso esté cambiando", hasta el punto de considera no era posible narran un partido de fútbol, su pasión desde que escuchará los partidos en el transistor cuando ayudaba a su padre en su panadería en Valladolid.
"Cuando me inicié no había absolutamente nada de 'stream' y no existía la posibilidad de retransmitir por YouTube o en Twtich, por lo que crecí y me formé en el periodismo de antes", reconoce, para destacar que la llegada de estas retransmisiones online de los partidos y de los clubes deportivos "cambian las reglas del juego" de la comunicación deportiva.
Oliveros señala que este nuevo formato "es positivo" al ser "más económico" y permitir el acceso "a muchísima más gente", aunque advierte del fenómeno del "fanatismo" hacia los 'streamers' y sus opiniones en un periodismo deportivo "que vive contaminado" por la polémica.
"Creo que, como sociedad, avanzamos mucho a idolatrar a alguien que no es nadie más que tú sólo porque expone a través de la redes su opinión", afirma Oliveros, para rechazar la idea de que se le dan más facilidades a alguien por tener un mayor número de seguidores en redes, sin importar su contenido.
Unas redes sociales que reconoce que le cuestan - "parece que he nacido diez años antes" - pero que no le apartan de su vocación de narrar deporte, una profesión que ha aprendido a base de "hacer" - lo repite hasta seis veces seguidas - y que llega a su cúlmen cuando canta un gol: "es adrenalina pura, marque quien marque, y si es un golazo es felicidad".
En ese momento, la periodista reconoce que "sube el volumen del sonido ambiente para vivirlo más".
"¿Qué gol me gustaría cantar? La final de un mundial o de un ascenso, del Pucela si puede ser", asegura entre risas, aunque subraya que "pierde cualquier tipo de color" cuando se pone delante del micrófono, una experiencia que volverá a vivir este viernes desde la plaza mayor de Valladolid, donde "con estilo literario" recordará vivencias y a su equipo. "Vamos, que voy a llorar".

















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