F: ShutterstockEl arbitraje español se ha visto inmerso con las múltiples circunstancias concurridas, en una crisis tan profunda, que obliga de forma inmediata a evaluar y analizar intensamente lo que está ocurriendo
El arbitraje español, cuando a nivel internacional goza y todavía disfruta de un más que un merecido prestigio, ganado a pulso por los colegiados y sus equipos técnicos, con sus sobresalientes actuaciones; sin embargo, en el transcurso casi de las dos últimas temporadas, y de manera repentina, se ha visto inmerso con las múltiples circunstancias concurridas, en una crisis tan profunda, que obliga de forma inmediata a evaluar y analizar intensamente lo que está ocurriendo, ello, para evitar un mayor deterioro que genere más perjuicio a su lamentable imagen, además del considerable daño reputaciónal ya producido.
El asombroso y triste “caso Negreira”, la aplicación disfuncional del VAR., los continuados cambios de criterios arbitrales (algunos incluso, una vez iniciada la Competición), el cambio de filosofía del C.T.A. en los últimos tiempos, las escasas comparecencias informativas tras incidencias trascendentes sobre continuados errores graves producidos, etc. etc., ello sin entrar en las continuadas quejas de los sujetos activos (futbolistas y técnicos) y sus respectivos Clubes, obligan inexcusablemente a los responsables del Deporte y representantes del fútbol español, a adoptar de manera URGENTE e INMEDIATA, las actuaciones necesarias para resolver la situación crítica en la que el colectivo arbitral está inmerso.
Juan J. Melero
Consultor Asociado
LIDERA SPORT CONSULTING






















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.28