F. DAZNLas graves acusaciones del director corporativo del Valencia, en las que aseguró que el colegiado Del Cerro Grande les había “birlado” un penalti, que había sido “un robo” y que se había producido “a cámara lenta, podrían quedarse en una ridícula multa de entre 600 y 3.000 euros porque así está redactado el código disciplinario de la RFEF
El departamento de Integridad de la Federación Española de Fútbol ha solicitado al comité de competición de esta institución que abra un expediente al director corporativo del Valencia, Javier Solís, por sus declaraciones tras la derrota ante el Sevilla que asegura que suponen un atentando contra “la labor del colectivo arbitral”.
Tras ese encuentro y en declaraciones a Dazn, el directivo del Valencia aseguró que el colegiado Del Cerro Grande les había “birlado” un penalti (por manos de Fernando en el área visitante), que había sido “un robo” y que se había producido “a cámara lenta porque ha estado el VAR por medio”.
“Voy a hablar de robo. Es un auténtico robo”, señaló respecto al choque ante el Sevilla Solís, que se podría enfrentar a una multa de entre 601 euros a 3.005,06 y que amplió esas críticas.
“Estamos absolutamente hartos. Huele muy mal. Huele muy mal el fútbol”, afirmó. “Estamos absolutamente molestos, asqueados. Incluso. No nos merecemos el arbitraje que estamos sufriendo esta temporada.... Son 17 fallos graves del VAR”, cuantificó.
En el escrito que ha remitido el departamento de Integrdad de la RFEF se señala que las declaraciones suponen “una clara manifestación contra la honradez e imparcialidad del árbitro designado para el encuentro y del propio colectivo arbitral”.
“Estas declaraciones, lejos de suponer una sana crítica o un ejercicio de la libertad de expresión, entrañan un claro atentado contra la labor del colectivo arbitral y contra los árbitros designados para el encuentro ya que cuestionan su imparcialidad y la honradez de estos”, afirma.
Por eso asegura que las manifestaciones pueden suponer una infracción y pide que si se estima oportuno abra “el correspondiente expediente disciplinario y la depuración de las responsabilidades tipificadas en el Código Disciplinario”.
Sanción ridícula
Sin embargo, la sanción a la que se expone el ejecutivo del club no guarda relación alguna con la gravedad de las declaraciones, ya que podrían quedarse en una ridícula multa de entre 600 y 3.000 euros porque así está redactado el código disciplinario de la RFEF.
El artículo 106 del código disciplinario, que contempla la infracción de declaraciones que cuestionen la honradez e imparcialidad de cualquier miembro del colectivo arbitral, prevé las siguienets sanciones:
- Tratándose de futbolistas, técnicos/as, preparadores/as físicos, delegados/as, médicos/as, ATS/FTP o encargados/as de material, de cuatro a doce partidos de suspensión y multa en cuantía de 601 a 3.005,06 euros.
- Tratándose de directivos/as, clubes o cualquier otra persona o entidad, con multa en cuantía de 601 a 3.005,06 euros.




















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