
Cincuenta y siete victorias y sólo quince derrotas y cinco títulos resumen el tránsito de Alcaraz en su año de gloria, el 2022 en el que sobresalió al resto, incluido Rafael Nadal, el segundo en el ránking que cerró una temporada al nivel que marca su incomparable carrera.
Nunca llegará a medir su tenis Alcaraz con el de Federer. Es uno de los lamentos del murciano, reconocido admirador del icono suizo, que jamás arrinconará las vivencias experimentadas a lo largo del año que acaba.
Ha tardado poco en alcanzar la cumbre el español erigido en el número uno más joven de la historia del tenis. Ya forma parte de los grandes del deporte este adolescente de 19 años que ha roto en cada paso los registros establecidos desde siempre. Cerró Alcaraz el 2019 en el puesto 492 del ránking y un año después llegó a diciembre en el 141. Irrumpió entre los cien primeros del mundo en mayo del 2021, con 18 recién cumplidos y acabó esa temporada en el 32 del escalafón. Doce meses después, corona la clasificación del mundo. Por encima de todos. De los clásicos, de los legendarios, de los consolidados y de los incipientes.
Logró Alcaraz en tiempo récord el anhelo que aún está pendiente para tipos como Zverev, Tsitsipas, Andrey Rublev o Matteo Berrettini, abanderados de la generación intermedia señalada para heredar la cosecha del ‘Big Three’ y que todavía no han asaltado la cumbre.
Pero han sido suficiente unos cuantos meses para quemar etapas y atravesar barreras a toda máquina. De promesa a rival a batir disfruta aún el español que ha realzado a El Palmar con sus conquistas de aquél 11 de septiembre en Nueva York cuando consolidó definitivamente sus señas de identidad en el tenis al ganar su primer Grand Slam, el Abierto de Estados Unidos, al noruego Casper Ruud y asaltar, a la vez, la cúspide del circuito.
Nada aplaca la sonrisa de este adolescente de semblante natural, presa aún de la espontaneidad propia de su limitada experiencia, que ha impuesto su tenis en el circuito. Victorias memorables como las logradas ante Nadal y Djokovic en Madrid, épicas como la conseguida ante Sinner en Nueva York son algunos de los momentos felices del murciano que irrumpió con convicción en el 2022 y devoró un trofeo tras otro.
Recuerda Alcaraz que dio sus primeros pasos en el curso que ahora acaba con el trofeo de Umag del 2021 como único mérito. Y de pronto, como quién no quiere la cosa, Río de Janeiro y, sobre todo, el Masters 1000 de Miami. La cosa iba en serio. Llegó después el triunfo en Barcelona y, especialmente, el Masters 1000 de Madrid. No había final que se le resistiera al de El Palmar, que cerró el círculo en Estados Unidos, su primer major. En Umag y Hamburgo, se quedó en puertas.
Cincuenta y siete victorias y sólo quince derrotas y cinco títulos resumen el tránsito de Alcaraz en su año de gloria, el 2022 en el que sobresalió al resto, incluido Rafael Nadal, el segundo en el ránking que cerró una temporada al nivel que marca su incomparable carrera.









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