
Fue mucha el agua que corrió debajo del puente desde el 13 de marzo. Todavía no se había decretado el aislamiento social, preventivo y obligatorio en Argentina, pero River decidió no presentarse a jugar contra Atlético Tucumán por la extinta Copa Superliga, luego de una sospecha de un caso de COVID-19 en el club (Thomas Gutiérrez, de la Reserva, que finalmente dio negativo).
Tras la polémica suscitada y el extenso receso por la pandemia, la actividad se reanudó y la AFA tomó una decisión con respecto a la postura del Millonario: no habrá sanción deportiva ni económica.
Si bien es cierto que el certamen quedó trunco después de aquella primera fecha y la Superliga se diluyó para dar paso a la Liga Profesional, los puntos de esa jornada sirvieron para la clasificación a las copas y se mantendrán para los descensos cuando los campeonatos vuelvan a tenerlos.
La única penalización que sí tendrá que afrontar River será hacerse cargo de los gastos que tuvo Atlético para viajar a disputar el encuentro suspendido.
En cuanto a la posibilidad de que se juegue, aún no hay definiciones.
De esta manera, se cierra un capítulo del que se habló durante meses y que generó posturas encontradas. La casa madre del fútbol argentino le hizo un guiño a la decisión asumida por el equipo de Gallardo.
AS de Argentina.















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