F: FedofutbolTras haberse conocido sobre el presupuesto aprobado de la Federación Dominicana de Fútbol (Fedofútbol) y los fondos y subsidios económicos adicionales que la Féderation Internationale de Football Association (FIFA) ha puesto a disposición de sus miembros, incluyendo a nuestra federación, los comentarios en las redes sociales y demás medios no se han hecho esperar sobre la necesidad de destinar dichos fondos a las Asociaciones Provinciales (AP) y clubes de fútbol que forman parte de la Fedofútbol, sin dejar de lado a la Liga Dominicana de Fútbol (LDF) que también juega un rol importante.
Bajo la estructura piramidal de la FIFA –que también incluye a la Fedofútbol– es natural entender que el flujo de dinero responde a las leyes de la gravedad y debe de bajar hasta las AP y clubes de fútbol registrados, lo cual no es un error. Y no es un error porque parte de las funciones de la Fedofútbol es, precisamente, proveer a las AP de fondos a fin de masificar el fútbol dentro del territorio nacional, y obviamente, tiene el deber de regular la práctica federada del mismo bajo un plan de desarrollo.
Hasta aquí, seguramente todo lector está de acuerdo con lo planteado, pero también es importante afirmar que la Fedofútbol y las AP deben de trabajar en conjunto generando una relación de doble vía entre ellas: cada quien haciendo lo suyo, con el propósito de poder efectivamente exigir al otro ante su ineficiencia. Es por eso que, desde mi óptica, la Fedofútbol y las AP deben realizar el siguiente ejercicio:
Primero, la Fedofútbol debe celebrar reuniones particulares con cada AP y determinar, considerando la realidad de cada una de ellas, las actividades y proyectos a ser realizados en determinado período, y en base a estas proyecciones realizar desembolso de fondos, partiendo de un monto base a fin de que los clubes obtengan las herramientas básicas para la práctica del deporte. Cada una de las AP deben ser auditadas a fin de confirmar: (a) la celebración de los torneos o conquista de objetivos proyectados; (b) los fondos utilizados y orígenes, y; (c) las críticas o espacios a mejorar para la siguiente edición. De no cumplir con los objetivos, pues la llave de estos fondos adicionales debe ser cerrada hasta tanto los objetivos no sean concretizados, lo que generaría el interés de los directivos de las AP de lograr las metas pautadas. Esto se traduce en un método de distribución de fondos basados en alcanzar objetivos, y, en efecto, en la distribución basada en equidad, que es diferente a la igualdad, ya que la primera distribuye en base a méritos, y no en partes iguales. Debemos dejar de lado el recibir por recibir, sino el recibir basado en méritos.
Segundo, es importante entender que no sólo de la FIFA y la Fedofútbol se pueden recibir fondos. En principio, los presidentes de las AP son electos por los clubes de su provincia en base al liderazgo que representa dentro de su demarcación. Ese liderazgo debe verse reflejado –más allá de la concretización de proyectos futbolísticos como nos referimos más arriba– en la obtención de fondos y patrocinios del sector privado de cada ciudad con el propósito de brindar un mejor espectáculo y calidad de torneos, como terrenos de juego dignos, premiaciones, prensa y demás. Las AP no pueden quedarse de manos cruzadas, pues deben de salir a buscar –como líderes que son– apoyo de los diferentes sectores disponibles. Recuerden, señores dirigentes de la Fedofútbol y las AP, que bajo el marco legal dominicano, están constituidas como ONG’s, por lo que se encuentran exentas de impuestos, y mejor aún: ¡los aportes que reciban por parte del sector privado, pueden ser deducidos de los impuestos del patrocinador, lo que es un incentivo fiscal a explotar!
Hay otros métodos y maneras que pueden, tanto sustituir como agregarse a las anteriormente mencionadas, pero estoy seguro de que con dedicación, liderazgo y trabajo serio se puede conseguir la masificación del fútbol organizado y calidad; fútbol base y federado que es donde más atención debemos depositar. Para sacar al fútbol dominicano adelante no nos podemos quedar sentados a esperar. Cada quien debe hacer su parte, para entonces poder exigir con acierto y fuerza al otro hacer la suya, y sino, exigir la salida de aquellos que no responden.


















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.28