Sábado, 10 de Enero de 2026

Actualizada Sábado, 10 de Enero de 2026 a las 02:09:46 horas

El 'tapping-up' en el fútbol: por una regulación más estricta

Lucas Leonardo Gianolio Lucas Leonardo Gianolio Martes, 19 de Mayo de 2020
F: PixabayF: Pixabay

La problemática del 'tapping-up' en el fútbol. Necesidad de regulación más estricta

[Img #117866]Concepto. Podríamos definir al tapping-up como cualquier aproximación hecha por un club (o persona que por él interceda) interesado en adquirir los derechos federativos de un jugador, que todavía tiene contrato vigente, sin el consentimiento expreso del equipo que actualmente detenta los derechos federativos del jugador.

 

El tapping-up no es un fenómeno nuevo en el mundo del fútbol, prácticamente existe desde el comienzo de la profesionalización. Se ha dicho que “el tapping-up no es nada nuevo, mucha gente vinculada con la industria del fútbol te puede decir que pasa desde siempre, que siempre fue una parte integral del juego” y que “es muy difícil poder imaginar la conclusión de un contrato sin algún elemento de tapping-up presente, ya sea para ver si existe interés del jugador, si se puede empujar al jugador a que se quiera ir de su club o para ver si hay chances de pagarle al jugador el salario que pretende”. Peter Coates, presidente del Stoke City, respecto de por qué es tan prevalente esta práctica comentó “todos se comunican con los jugadores, de una forma u otra para saber si existe interés en llegar al club (…) no tiene ningún sentido perseguir a un jugador que no tiene interés, uno podría perder muchísimo tiempo y dinero”.

 

Regulación FIFA. La FIFA regula el tapping-up en el 18.3 del Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores. Dicho apartado reza “Un club que desee concertar un contrato con un jugador profesional debe comunicar por escrito su intención al club del jugador antes de iniciar las negociaciones con el jugador. Un jugador profesional tendrá la libertad de firmar un contrato con otro club si su contrato con el club actual ha vencido o vencerá dentro de un plazo de seis meses. Cualquier violación de esta disposición estará sujeta a las sanciones pertinentes”.

 

Una lectura rápida de este artículo devela un problema inicial. Parecería decir que lo único necesario para poder empezar negociaciones con un jugador bajo contrato es comunicar por escrito la intención al club que detenta sus derechos federativos. En ningún momento dice que se requiere el consentimiento de aquel club. Si seguimos al pie de la letra este artículo sería suficiente con enviar una misiva que comunique la intención de negociar y listo, podrían iniciarse tratativas directamente con el jugador sin haber mediado consentimiento.

 

Y hay que descartar que sea un error de traducción porque la versión en inglés del mismo documento dispone “a club intending to conclude a contract with a professional must inform the player´s current club in writing before entering contract negotiations with him”. De nuevo se omite mención alguna al consentimiento o visto bueno por parte del club para iniciar las negociaciones. Empero ello, creo que si miramos la finalidad de este artículo a la hora de interpretarlo es evidente que no sólo se busca la comunicación, sino además el consentimiento del club que detenta los derechos federativos.

 

Salvada esa confusión, quedan otras preguntas por responder ¿sólo el mantenimiento de tratativas contractuales implica tapping-up? ¿Pueden otro tipo de acciones configurar tapping-up? ¿Qué sucede con el caso de las declaraciones en la prensa u otros medios de comunicación? ¿Qué pasa con un simple llamado a los efectos de saber si el jugador estaría interesado, sin discutir los pormenores del contrato? ¿Qué debe entenderse por club, solo a los directivos? ¿Qué pasa con las declaraciones hechas por otros jugadores? ¿Qué pasa si es el mismo jugador el que busca el contacto? Ninguna de estas incógnitas queda respondida por el escueto texto del 18.3, aunque, como veremos, otras regulaciones sí han tenido en cuenta estas cuestiones.

 

Un ejemplo muy ilustrativo de los problemas que esta escueta redacción puede tener es lo sucedido con Cesc Fábregas. Cesc dejó el Barcelona para pasar al Arsenal a fines de 2004. Rápidamente se convirtió en un jugador clave para el once de Arsene Wenger y en uno de los mejores centrocampistas del mundo. El Barcelona decidió que era tiempo de que Cesc “regrese a casa” alrededor del año 2009/10. La situación fue extremadamente mediática, hubo infinidad de comentarios a la prensa de jugadores como Xavi, Piqué, Messi e Iniesta, entre otros, donde expresaron en términos muy claros la voluntad que tenía el Barcelona de sumar al 4 del Arsenal. Es muy difícil de olvidar el comentario de Xavi respecto a que Cesc tenía ADN del barca. Los intentos fueron exitosos y Cesc terminó pidiendo ser transferido al club blaugrana, cuestión que dejó al Arsenal en una situación muy precaria. El club londinense no solo tenía a su capitán y jugador estrella queriendo ser transferido, sino que Cesc sólo quería ser transferido a un club determinado, el que lo había venido “cortejando” hace un par de años, quedando en una clara desventaja a la hora de sentarse a negociar. El sitio Transfermrkt dice que el valor de Cesc en 2011 cuando fue transferido era de 54 millones de euros, y la suma que terminó pagando el Barca fue de solo 34 millones de euros. Una situación como la de Cesc y Barcelona, a priori, parecería no estar contenida en la regulación del RETJ. Puesto que en ningún momento se hace referencia expresa a comentarios hechos en la prensa por otros jugadores o directivos de los clubes (cuestión que, como veremos, está contemplada en la regulación de la Premier League o la NFL, por ejemplo).

 

Regulación de la Premier League. La Premier League regula la cuestión del tapping-up en la sección “t” de su libro de reglas. Comienza estableciendo que todo club es libre de ponerse en contacto (to approach) con jugadores cuyos contratos ya han expirado o, en caso contrario, cuando cuenten con el consentimiento escrito del club que actualmente detenta sus derechos federativos. Además, establece que existe un período, que va desde el tercer domingo de mayo al 1 de julio, donde puede haber contacto libre con jugadores cuyos contratos vencen el 1 de julio de ese año.

 

Continúa diciendo que, cualquier club que – por medio de sus directivos, oficiales, cualquiera de sus jugadores, sus intermediarios o cualquier otra persona que por él interceda -
inicie contacto, sea directa o indirectamente, con un jugador bajo contrato estará en violación de las reglas de la Premier League y será pasible de alguna de las sanciones contenidas en la sección “w”. Dichas sanciones, para el caso de personas físicas, se limita a suspensiones y sanciones de carácter pecuniario. Para el caso de los clubes, puede implicar la quita de puntos, la imposibilidad de registrar determinados jugadores (o la cancelación de la registración de determinados jugadores) y el pago de una compensación económica.

 

Regula, también, qué sucede cuándo es el jugador (y no el club) quien inicia el contacto. Los jugadores cuyo contrato hubiera vencido, están en libertad de iniciar contacto con clubes a los efectos de firmar un nuevo contrato. Un jugador que estuviera bajo contrato, sea por él mismo o por un intermediario, no puede iniciar contacto directo ni indirecto con un nuevo club, salvo que cuente con el consentimiento escrito de su actual club. Existe el mismo breve período de excepción que va desde el tercer domingo de mayo hasta el 1 de julio.

 

Los clubes tienen prohibido expresar interés en la adquisición de los derechos federativos de un jugador que está bajo contrato y, de la misma manera, un jugador bajo contrato tiene prohibido expresar su interés por fichar con otro club distinto al que detenta sus derechos federativos.

 

Y, por último, dispone que ningún club puede inducir (o intentar inducir) a un jugador a firmar un contrato ofreciendo, directa o indirectamente, a él o a cualquiera de sus allegados, algún tipo de beneficio o pago, sea en efectivo o en especie. Lógicamente, todo jugador tiene la obligación de rechazar cualquier aproximación de esta naturaleza.

 

Como podemos ver, la regulación de la Premier League es muchísimo más completa que la regulación FIFA. Aclara qué debe entenderse por club, qué pasa si es el jugador quien pretende iniciar el contacto, la necesidad de consentimiento escrito (y no la mera comunicación), qué sucede con los comentarios que se hacen en la prensa, entre otras cuestiones.

 

Regulación de la National Football League (NFL). Lógicamente, el tapping-up no es un fenómeno que se da exclusivamente en el ámbito del fútbol, sino que está presente en la mayoría de los deportes profesionales. La mayoría de las ligas profesionales de los Estados Unidos de América tienen disposiciones relativas al “tampering” (como ellos denominan al tapping-up) pero, sin dudas, la regulación de la NFL es la más interesante de todas.

 

La “NFL Anti-Tampering Policy” define al tampering como cualquier interferencia hecha por un club con respecto a la relación empleado-empleador que existe en otro club, o cualquier otro intento de un club de inducir a una persona a buscar empleo con ese club o con la NFL. Respecto de cuál es el propósito de esta regulación, aclara que es proteger los derechos de contratación y negociación de los clubes que forman parte de la NFL, como también permitir que los mecanismos de retención y adquisición de talentos de la liga – como es la existencia del College Draft, el sistema de waivers, las reglas relativas a free agency o las disposiciones del convenio colectivo de trabajo – operen de manera eficiente.

 

Además de dicha definición y su propósito, son varias las particularidades que tiene la regulación de la NFL que merece la pena destacar. En primer lugar, no sólo cubre a los jugadores sino también para otros empleados, sean tanto “football employees” como “non-football employees”. Para ofrecer empleo a los mismos se requiere esperar al final de la temporada, es decir, una vez terminado el SuperBowl, y contar con el permiso del club empleador. Asimismo, la regulación determina que puede cometerse tampering por medio de comentarios tanto públicos como privados. E, incluso, aporta un ejemplo, como sería decir públicamente “es un jugador excelente, y nos encantaría contar con sus servicios si estuviera disponible”.

 

Adicionalmente, especulación por parte de un dueño, directivo o empleado del club respecto a donde puede un jugador, que está bajo contrato, en el futuro que tenga la posibilidad de impactar en forma negativa la relación entre el jugador y el club que detenta sus derechos puede terminar en cargos por tampering. También agrega la publicación impropia de discusiones por trades con algún otro club como posibles violaciones, o publicar artículos en la página del club acerca de posibles free agents en los que estarían interesados o una lista donde clasifican a los mejores agentes libres, no deben considerarse como violación al menos que haya una cita directa que implique una clara expresión de interés. Incluso la regulación prevé que sucede en el caso de que hubiera sido el jugador quien inicie el contacto, sin mediar permiso por parte del club vendedor. En ese caso el club contactado tiene prohibido tanto negociar con el jugador como con su agente, discutir incluso en términos generales la posibilidad de que el jugador sea empleado por el club, o discutir el contrato actual o un posible contrato futuro del jugador con su club actual.

 

Cualquier violación a la política de anti-tampering quedará sujeta a severas sanciones disciplinarias que puede disponer el Comisionado. En dichos casos, más allá de las sanciones generales que están previstas en los estatutos de la NFL, el comisionado podrá quitar y asignar draft picks, como así también multar o suspender a los individuos que hubieran realizado el tampering.

 

¿Ha habido sanciones por tapping-up? Si, ha habido sanciones por tapping-up, especialmente por parte de la FA que es una de las asociaciones más estrictas con respecto a estas prácticas- La cuestión es que, proporcionalmente son muy pocos. Si es cierto que en casi el 95% de las transferencias hay algún elemento de tapping up, entonces el número de sanciones en proporción a la cantidad de veces que hay tapping-up es bajísimo. Empero ello, podemos citar algunos ejemplos relativamente recientes.

 

Un caso muy recordado fue el de Ashley Cole previo a su traspaso a Chelsea. El lateral izquierdo inglés, que había sido una pieza clave en los icónicos Invincibles de Wenger, se encontraba algo desilusionado por su muy bajo salario en comparación con algunos de sus compañeros de selección nacional. Evidentemente, Cole se vio tentado por el poderío económico del Chelsea, luego de la flamante llegada de Roman Abramovich, y se reunió, sin permiso del club del norte londinense, a los efectos de discutir un posible traspaso. Dicha reunión, que ocurrió en enero de 2005 en un hotel londinense, tuvo como participantes a Cole, José Mourinho – DT del Chelsea -, Peter Kenyon – ejecutivo del Chelsea – y Jonathan Barnett – agente de Ashley Cole. Todos los involucrados fueron sancionados por la Football Association inglesa. Cole y Mourinho recibieron multas de 100 y 200 mil libras respectivamente, aunque ambas fueron reducidas a 75 mil luego del proceso de apelación ante la FA. Por su parte, el Chelsea recibió una multa de 300 mil libras y una reducción de 3 puntos en suspenso. El agente, Jonathan Barnett, fue multado 100 mil libras y se le suspendió su licencia por 9 meses más 9 meses más en suspenso. A pesar del rápido accionar de la FA, las sanciones parecieron quedarse cortas. Una multa de 300 mil libras no implica una verdadera pena para el Chelsea. Y, a pesar de todo, en 2006, Cole arribó a Chelsea.

 

Otro caso que causó mucho interés y que, paradójicamente también involucró al Chelsea, fue el de la transferencia del juvenil Gaël Kakuta, que en ese momento se desempeñaba en el Lens. El reclamo no fue estrictamente sólo por el tapping-up, sino por haber inducido al jugador a romper unilateralmente su contrato. En un primer momento la Cámara de Resolución de Disputas de FIFA multó a al jugador y al club en forma solidaria por la suma de alrededor de 800 mil libras. Además, se incluyó una suspensión de la elegibilidad de Kakuta por 4 meses y se le prohibió al Chelsea registrar jugadores por dos ventanas de traspasos. Posteriormente, en la apelación ante el TAS el Chelsea resultó victorioso, puesto que Kakuta no había firmado un contrato profesional con el club francés. Se levantaron las suspensiones y el Chelsea únicamente tuvo que pagar los 800 mil euros en concepto de compensación.

 

En 2017, el Liverpool fue acusado ante la FA por el Southampton de haber tenido comunicaciones impropias con Van Dijk. Aparentemente hubo varias comunicaciones telefónicas y hasta una reunión en persona entre el zaguero holandés y Jurgen Klopp. Sin perjuicio de aquello, no hubo sanción alguna, ya que el Southampton prefirió dejar de lado el asunto11. El 27 de diciembre de 2017 fue anunciado que Van Dijk ficharía por el Liverpool a cambio de una suma de 75 millones de libras esterlinas.

 

Por su parte, en 2017 el Liverpool fue declarado culpable de hacer tapping-up (por medio del pago de coimas) a un juvenil del Stoke City, lo que derivó en una multa de 100 mil libras y una prohibición de fichar jugadores de “academia” de otros clubes ingleses por dos años. Un mes después, el Manchester City recibió una suspensión y una multa de 300 mil libras por prácticas similares.

 

Pero, como podemos ver, las posibles sanciones no son lo suficientemente estrictas como para forzar a los clubes a abandonar estas prácticas. En cierto modo, los clubes podrían hacer un análisis de riesgo y decidir que vale la pena correr el riesgo de ser sancionado si eso le permite hacerse con los servicios de determinado jugador.

 

Conclusión. El tapping-up es un fenómeno que existe, existió y existirá en el mundo del fútbol. Con la hiper-profesionalización y la hiper-competitividad en la que se ve inmerso el fútbol actual, la diferencia está en los márgenes y, a veces, un fichaje puede ser la diferencia entre una buena temporada y un campeonato. No tenemos que hacer más que mirar al Liverpool, desde que Van Dijk llegó a comandar la defensa de los “reds” pegaron un salto de calidad que significó una Champions League y la primera Premier League en su historia – si el Covid-19 lo permite. Entonces, los clubes van a tomar todas las acciones que sean necesarias para volverse más competitivo y, sin dudas, van a seguir “tappeando-up” jugadores.

 

No desconozco las ventajas prácticas que pueden implicar algunas formas menos intrusivas de tapping-up. Es indudable que, desde un punto de vista pragmático, tiene mucha lógica comunicarse con el agente de un jugador para saber si éste podría llegar a tener interés, antes de discutir los términos concretos con el club que detenta sus derechos federativos. Empero ello, nada obstaría a que el club interesado pida permiso para discutir términos, llegue a una especie de pre-acuerdo con el jugador, y recién después arregle los pormenores de lo que sería la transferencia, cuestión que puede hacerse según la regulación FIFA vigente.

 

Por su predominancia, hay quienes abogan por la remoción absoluta de la normativa que lo prohíbe porque, los clubes van a hacerlo de todas maneras, quedando la cuestión en un completo estado de laissez faire. Humildemente, no creo que esta sea la solución adecuada. Entiendo que FIFA debería adoptar una regulación similar a la de la Premier League. Tal cual como existe el artículo 18.3 deja muchísimo que desear. Una gran cantidad de situaciones quedan al descubierto y hace muchísima más propensa esta práctica. Aunque sea difícil de hacer aplicable, la regulación tiene que existir. Y, tienen que tener los clubes que se vieron perjudicados, la posibilidad de iniciar acciones para obtener las sanciones correspondientes. Porque, como lo vimos con el caso de Cesc, el tapping-up puede dejar al club vendedor en una situación de absoluta debilidad a la hora de sentarse a negociar. A su vez, las sanciones no pueden limitarse a una simple multa para el club, salvo que se le prohíba registrar jugadores por uno o más ventanas de traspasos, los clubes van a preferir tomar el riesgo de ser sancionado si la práctica de tapping-up le puede permitir hacerse con los servicios de determinado jugador.

 

Lucas Leonardo Gianolio

 

1 FLETCHER, Paul. “The truth about tapping up” http://news.bbc.co.uk/sport2/hi/football/4599103.stm

2 CROSS, John. “What is tapping up? Dark side of football transfer dealings revealed after Liverpool's Virgil van Dijk embarrassment” https://www.mirror.co.uk/sport/football/news/what-is-tapping-up-transfers-10586182

3

4THE ARSENAL REPORT. “The Fabregas transfer saga timeline: how Barca got what they wanted” https://www.arsenalreport.com/posts/the-fabregas-transfer-saga-timeline-how-barca-got-what-they-wanted

5 TRANSFERMARKT. “Perfil de Cesc Fàbregas” https://www.transfermarkt.es/cesc-fabregas/transfers/spieler/8806

6 “Premier League Handbook” https://pulse-static-files.s3.amazonaws.com/premierleague/document/2017/08/11/c494a26e-b573-41e4-bcd2-daf0ca76a00d/PL_Handbook_2017-18_Digital-4-.pdf

7 “NFL Anti Tampering Policy” https://nflcommunications.com/Documents/2018%20Policies/7-2018%20Anti-Tampering%20Policy-Clean%20Version.pdf

8PLANET FOOTBALL. “95% of all transfers happen through tapping up” https://www.planetfootball.com/in-depth/transfer-really-happens-contract-looks-secret-footballer/

9 MANN-BRYANS, Mark. “Football on this day: Ashley Cole 'tapping up' saga leads to huge fines 15 years ago” https://www.mirror.co.uk/sport/football/news/football-day-ashley-cole-tapping-21738601

10WILSON, Jeremy “Chelsea transfer ban for Gael Kakuta signing suspended by Court of Arbitration for Sport” https://www.telegraph.co.uk/sport/football/teams/chelsea/6514005/Chelsea-transfer-ban-for-Gael-Kakuta-signing-suspended-by-Court-of-Arbitration-for-Sport.html

11 HYTNER, David. “Liverpool to escape punishment for alleged tapping-up of Virgil van Dijk” https://www.theguardian.com/football/2017/jun/27/liverpool-to-escape-punishment-for-alleged-tapping-up-of-virgil-van-dijk

12 “Virgil van Dijk: Liverpool to sign Southampton defender for world record £75m” https://www.bbc.com/sport/football/42496637

13RUMBSBY, Ben. “Liverpool tapping-up saga finally reaches resolution as club and Premier League agree to pay compensation” https://www.telegraph.co.uk/football/2017/09/20/liverpool-tapping-up-saga-finally-reaches-resolution-club-premier/

 

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.28

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.