F: ABCEl director del postgrado en Psicología 'Coaching' en el Deporte de la Universitat Abat Oliba CEU, Francisco-Solano Romero, aseguró este viernes que las diferencias entre equipos cuando se reanuden las competiciones dependerán de "cómo se gestionen los factores psicológicos para recuperar la mentalidad y actitud necesaria para volver a competir".
Con las cancelaciones de los principales campeonatos deportivos a nivel internacional por el coronavirus, son miles los deportistas de élite que se han visto obligados a entrenarse en sus casas y cambiar por completo sus rutinas de trabajo, en especial aquellos que practican algún deporte de equipo.
"Romper las rutinas de trabajo, que incluyen entrenamiento y competición, afecta al estado físico, mental, emocional y competitivo", explicó Romero en un comunicado.
El psicólogo advirtió de que, si bien el mantenimiento de la condición física es "relativamente sencillo" durante el confinamiento, "es mucho más complicado recuperar la mentalidad de competición", en especial si no se mantiene el mismo contacto con el psicólogo que con el preparador físico.
En estas situaciones, continuó, será "determinante" la capacidad de liderazgo de los entrenadores y de su equipo psicológico para "clarificar objetivos, generar compromiso, motivación y recuperar todas las dinámicas de comunicación".
Para trabajar estos aspectos, Romero destacó algunas aplicaciones de la psicología, como la modificación de conducta, para reforzar conductas y consolidar hábitos, o el manejo de la ansiedad, estrés e inteligencia emocional para gestionar la actitud y autocontrol en diferentes momentos (precompetición, competición y poscompetición).
Todos estos comportamientos, una vez presentados y trabajados junto a un profesional, pueden ser entrenados por el deportista de forma autónoma, ya que éste aprende a "incluir rutinas en su comportamiento mental, emocional y conductual sin mayor problema", apuntó.
En relación a las personas que pueden verse más beneficiadas por una situación de confinamiento, el psicólogo mencionó a aquellos deportistas que estaban preparándose para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, pospuestos ahora a 2021, y a los equipos sumidos en una dinámica negativa antes de la suspensión de las competiciones.
En el caso de los deportistas olímpicos, Romero consideró que el aplazamiento de la competición les ha permitido descargar "la ansiedad de la cercanía de la fecha y la imposibilidad de entrenar", mientras que a los segundos se les abre una oportunidad para empezar de cero.
"Será como comenzar una temporada reducida en partidos y tiempo, con más intensidad, pero con la oportunidad de cambiar dinámicas y rutinas poco eficientes y establecer nuevos objetivos que les permita cambiar inercias negativas", subrayó.

















