F: ASUn buen partido del portugués Joao Félix, autor del segundo gol del Atlético de Madrid esta tarde contra el Sevilla en el Wanda Metropolitano, aún no es suficiente para el conjunto rojiblanco, que empató 2-2 y se queda a la misma distancia clasificatoria, dos puntos, de un rival directo.
Un gol, el del 2-1, que en aquel momento suponía una remontada rojiblanca, luego igualada por el tanto de penalti del argentino Lucas Ocampos, y varios pases en busca de Álvaro Morata o Ángel Correa, que no acabaron de fructificar en tanto, fueron los réditos de un Joao Félix en franca mejoría, pero que aún no es determinante.
El 'Menino de Ouro' era titular un mes y diez días después de su última aparición en un once rojiblanco, en un Atlético-Leganés de oscuro recuerdo, por el resultado (0-0) y por la lesión que le hizo perderse el posterior derbi en el Santiago Bernabéu y los cuatro encuentros que lo siguieron, entre Liga y Liga de Campeones.
Ya había dejado muestras de que volvía con ganas ante el Metropolitano, con un gol frente al Villarreal que supuso la tranquilidad del 3-1 definitivo, pero su media hora en el RCDE Stadium de Cornellá-El Prat había sido intrascendente, como el empate (1-1) que dejó al Atlético fuera de la 'zona Champions'.
Por ello, cuando durante los entrenamientos de la semana se adivinaba que iba a formar parte del once inicial, la expectación era creciente. Recuperar la mejor versión del fichaje más caro de la entidad rojiblanca (126 millones de euros al Benfica portugués) es vital para el Atlético a cuatro días de visitar Liverpool.
Alineado como segundo punta, el de Viseu quiso ser protagonista desde el inicio, dando la primera ocasión clara a Morata con un pase al espacio magnífico, que colocó al punta madrileño en posición franca para romper su mala racha de ocho partidos sin marcar. No lo consiguió porque se adelantó, veloz, el central brasileño del Sevilla Diego Carlos.
Su progresión fue opacada por el brillo de otro artista, este del bando hispalense, un Suso Fernández que comenzó a mandar en el ataque sevillista, ora buscando al argentino Lucas Ocampos, ora descerrajando un zurdazo espectacular que obligó al meta esloveno Jan Oblak a lucirse.
La primera mitad se volvió frenética: primero con el tanto del holandés Luuk de Jong, luego con una acción tras un saque de esquina en la que Joao pidió penalti del serbio Nemanja Gudelj pero antes había habido un balón tocado entre el brazo y el hombro por Diego Carlos. Tras casi cinco minutos de espera y revisión al monitor, el árbitro decidió penalti. Marcó Morata el 1-1.
Cuando el partido recuperó su pulso, después de tanto tiempo de adormecimiento, Joao Félix seguía ahí. Bien lo sabía Koke Resurrección, que en cuanto rescató un balón mal controlado por el sevillista Joan Jordán se fue directo hacia la portería en busca del portugués, a su izquierda, presto para el remate raso, por debajo del defensor y de las piernas del portero checo Tomas Vaclik.
Le duró poco, muy poco, la alegría al luso, porque acto seguido llegó la jugada del empate sevillista, precedida de un cabezazo de Sergio Reguilón que sacó Oblak en la línea, un penalti del inglés Kieran Trippier sobre Ocampos -cinco minutos de VAR mediante- acabaron en pena máxima y empate anotado por el argentino.
Tras el descanso, y unos primeros minutos de empuje sevillista, el peligro rojiblanco volvió a llegar de su número 7. Encadenó dos disparo lejanos, al borde del área, ambos desviados de los tres palos. Intentó también combinar con el belga Yannick Carrasco, que desde su salida tuvo el mayor peligro e incluso un chut desde el interior del área que se marchó alto por poco.
En la brega, cometió el luso un error que tendrá consecuencias, ya que en una acción intrascendente hizo falta por detrás al lateral sevillista Reguilón. El árbitro, a apenas dos metros, no dudó en sacarle la amarilla, la quinta en liga para él, por lo que no podrá jugar en San Mamés contra el Athletic, el domingo 15.
No hubo más para él en el encuentro, porque el entrenador rojiblanco, el argentino Diego Pablo Simeone, decidió sustituirle a diez minutos del final, para dar paso a Víctor Machín 'Vitolo'. Una sustitución que no fue bien vista por parte de la grada del Metropolitano, que silbó audiblemente el cambio.
Una parte de los aficionados rojiblancos veía al portugués como una de sus mejores bazas para volver a desequilibrar el duelo y por ello censuraba una sustitución en los compases finales, en los que el Atlético lo intentó, pero no tuvo el acierto para culminar, lo que permite al Sevilla mantener sus dos puntos de ventaja en la pelea por los puestos de la Liga de Campeones. Un buen Joao no fue suficiente para lograr esa victoria.














