
El expresidente del gobierno canario Fernando Clavijo, que tuvo la ocurrencia de incluir a los eSports en la ley canaria del deporte, y fracasó estrepitosamente en el intento, será juzgado por el Tribunal Supremo por presunta prevaricación continuada y malversación de caudales públicos.
El alto tribunal español ha solicitado al Juzgado de Instrucción número 2 de La Laguna la remisión de la causa a Madrid dada la condición de aforado del ahora senador por la Comunidad Autónoma, desde su designación por el Parlamento de Canarias en 2019. Su partido, Coalición Canaria, decidió enviarlo a la Cámara Alta después de que los nacionalistas perdieran las elecciones y el poder en la Comunidad Autónoma tras 26 años.
Una providencia de la jueza instructora, Celia Blanco, fechada el pasado jueves, accede a la petición de la Sala Segunda del Tribunal Supremo interesándose por el testimonio íntegro de la causa que investiga presuntas irregularidades y tratos de favor de Clavijo en la concesión administrativa de la servicio municipal de recogida de vehículos, cuando era concejal de Seguridad y después alcalde de La Laguna, según informa Eldiario.es
Así, la Sala Segunda del Tribunal Supremo conocerá a partir de ahora un caso que cuenta con unos penúltimos informes de la Fiscalía Anticorrupción de Santa Cruz de Tenerife, en noviembre pasado, pidiendo ampliar los cargos a Fernando Clavijo por presunta prevaricación continuada y malversación de caudales públicos.
Su obsesión por los videojuegos
Durante el verano de 2017, el presidente del Ejecutivo canario, Fernando Clavijo, anunció a bombo y platillo que incluiría los llamados eSports en la Ley Canaria del Deporte.
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Como contó en su día J.L.Reina en Canarias7, Clavijo justificó el hecho en «una oportunidad económica única» para la islas, y junto a el entonces consejero de Deportes Isaac Castellano, y director general de deportes, José Francisco Pérez, comenzaron una campaña incansable tratando de vender la importancia de convertir los videojuegos en deporte.
Pero el esfuerzo propagandístico del Gobierno no fue suficiente para conseguir el apoyo, ni del mundo del deporte ni del Parlamento canario.
Tanto PP, PSOE, NC y Podemos le dieron un portazo tajante al proyecto digital de Clavijo, que tuvo que recular en sus deseos y eliminar los videojuegos de la ley.
Rechazo general
La Facultad de Ciencias de la Educación Física y el Deporte de la ULPGC, también recriminó esa intención al Gobierno, afirmando en entonces en un comunicado que «la motricidad, la puesta en escena de la motricidad, es el rasgo más caracterizador, identificador e ineludible del deporte» e insta «a las administraciones públicas a desarrollar políticas activas para la mejora de la salud comunitaria a través de la práctica de actividad física y deporte, garantizando el acceso de toda la población canaria a estos servicios».
Por su parte, el Colegio Oficial de Licenciados en Educación Física y en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de Canarias (ColefCanarias), expresó su más absoluto rechazo a la medida, reprochando que la Ley Canaria del Deporte hacía referencia al deporte como «actividad física, no como fenómeno social o cultural», por eso entendia que los eSports» no tienen cabida en esta normativa.
A pesar de la oposición del resto de partidos políticos, y de los profesionales del deporte, Clavijo y sus dos ayudantes intentaron dejar una puerta abierta a una posible modificación en el futuro, con el llamado «espacio digital» que el Gobierno planteó tras el unánime rechazo a los videojuegos.
Ante este hecho, Castellano afirmó que la consideración de los videojuegos como deporte «es un debate abierto», y que por ello el concepto de «espacio digital deportivo» no es una puerta trasera, sino una «puerta para el futuro».
Los grupos de la oposición consideraron que ese ambiguo concepto era la antesala para más adelante regular estos videojuegos mediante decreto.
Aún con todos los factores en contra, y de que dos tercios del Parlamento hubiesen rechazado la idea, Fernando Clavijo seguía avanzando en su proyecto. En enero de 2018 viajó junto a Castellano hasta Madrid para firmar un convenio con un diario deportivo nacional, donde pretendían impulsar actividades que sitúen a las islas entre las referencias en Europa de los eSports, «aprovechando su fiscalidad reducida y sus condiciones naturales».
También en enero, esta vez acompañado de un séquito formado por el expresidente del Cabildo tinerfeño, Carlos Alonso, y otros, Clavijo visitó las instalaciones del club de fútbol inglés del Manchester City, donde mantuvo varias reuniones de trabajo «con el objetivo de conocer el proyecto del club en el desarrollo de los eSports y su apuesta por los valores del deporte integrados al mundo digital», como afirmó entonces una nota de prensa del Gobierno de Canarias.
En el colmo del cinismo, su entonces director general llegó a decir en un diario canario que todo lo anterior era mentira. Que había sido un funcionario quien, sin su permiso, introdujo los videojuegos en la ley.
Afortunadamente, la ley se promulgó en febrero de 2019 sin incluir los videojuegos y tres meses después los canarios se libraron de tan nefastos políticos.
































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