F: ASEl expresidente de la Junta Gestora que entró al Club Atlético Osasuna en junio del 2014, Javier Zabaleta, y el exsecretario, Luis Ibero, han asegurado que desconfiaban del entonces gerente, Ángel Vizcay, aunque han reconocido que tenían que fiarse de su palabra porque era el único que sabía lo que había pasado esa temporada en el club.
Ambos han declarado como testigos en el juicio que se sigue en la Audiencia de Navarra contra seis exdirectivos de Osasuna, tres exjugadores del Betis y dos agentes inmobiliarios acusados de delitos de apropiación indebida, societarios, falsedad en documento mercantil, falsificación de las cuentas anuales y corrupción deportiva por el supuesto amaño de partidos.
Según han explicado, cuando entraron a formar parte de la Junta la situación económica del club era crítica, "no tenía ni para pagar la luz”, ha precisado Zabaleta, y ha añadido que si no hacían frente a las deudas podrían bajar a Segunda B, lo que les obligaba a “presentar un concurso de acreedores de disolución y liquidación”.
La situación que se encontraron, según Ibero, es uno de los motivos que le hacían desconfiar de Vizcay y del auditor, Adolfo Suárez, que había dado el visto bueno a las cuentas de años anteriores.
Así mismo, Zabaleta ha motivado su desconfianza en el hecho de que “Vizcay no quería pagar impuestos”, algo que ha asegurado que era ineludible para ellos, así como que “estaba gestionando sin conocimiento de la Junta el traspaso de Andrés Fernández al Getafe” cuando ellos estaban en negociaciones con el Oporto por “más de el doble”.
Esta desconfianza, ha agreado Ibero, fue la que motivó que en la reunión mantenida en agosto del 2014 entre la junta y los auditores no quisiese oír las explicaciones que tenía que dar sobre el descuadre de caja de 1,4 millones de euros cuando se quedaron a solas la Junta y el abogado Miguel Martínez de Lecea.
Según ha señalado Ibero, no dejó hablar a Vizcay asegurándole que “cualquier cosa que diga, si es ilegal, se irá al juzgado”, tras lo cual el exgerente guardó silencio, un hecho confirmado también por Zabaleta.
“No es que no me interesara, no me fiaba”, ha aseverado y recordado que, tras pedir a los gestores que entrasen, le dijo a Vizcay “que les entreguese la documentación preexistente en el club”, desconociendo lo que hizo después este para justificar este agujero en al caja.
Zabaleta ha apuntado que fueron conocedores de la falta de este dinero sin justificar en la reunión mantenida con el gestor, aunque ha reconocido que antes de estos “había una rumorología respecto a la situación de Osasuna”.
Ambos, junto con el entonces vocal, Juan Ángel Larrea, que también ha declarado como testigo, han reconocido que firmaron la carta de manifestación en la que, entre otros aspectos, se indicaba que las facturas a Flefield con las que se justificó este agujero en la caja se habían abonado en efectivo.
Todos ellos han asegurado que solo leyeron la carta y no el informe de auditoría ni la memoria, excusándose Zabaleta en que se les entregó la documentación “sin tiempo de poder estudiarlo detenidamente”, un hecho al que se hna referido también Larrea e Ibero, apuntando este último además que tan solo dispusieron de unas horas.
Ante la falta de tiempo y la urgencia de zanjar este asunto para cumplir con sus obligaciones con la Liga, Zabaleta se ha referido al abogado Martínez Valero quien le dijo que “lo que diga Vizcay es lo que hay y no podemos tener más seguridad que su palabra” pues ellos no se habían encargado de gestionar el club durante esa temporada.


























