
Recomendaciones para mejorar la experiencia de los asistentes con asperger/tea a un evento deportivo.
El 18 de febrero se celebra el Día Internacional del Asperger que nos ofrece la ocasión de visibilizar a este colectivo (que en adelante para unificar la terminología por ser un trastorno del espectro autista denominaremos asperger/tea) y sensibilizar sobre sus necesidades. Por ello, a continuación proponemos algunas recomendaciones para mejorar la experiencia que pueden tener como asistentes a un evento deportivo.
Por responsabilidad y legalidad, cuando organizamos una actividad hemos de velar por los legítimos derechos de todos a disfrutar de la cultura y del ocio y de hacerlo en condiciones de tranquilidad, comodidad, seguridad y de la manera más autónoma posible. En los últimos meses se han difundido algunas iniciativas que aplaudir en las que se organizan espectáculos con sesiones específicas para personas con asperger/tea. También se han hecho algunas indicaciones por blogs especializados en este tema en relación con la organización de eventos.
En este caso, nos centraremos en las actividades deportivas dirigidas al público en general en el que muy fácilmente podemos incorporar nuevas ideas y soluciones para que todos los que vienen a ver el evento puedan disfrutarlo en condiciones de igualdad.
Hay que tener en cuenta que según la persona de que se trate, habrá cuestiones que indicaremos que pueden afectarle o no en absoluto ya que no todos los aspectos que mencionamos se dan en todo el colectivo y muchas veces variarán las necesidades según sexo, edad, grado de afectación y de las estrategias de adaptación y socialización que esa persona haya desarrollado. Por eso lejos de sobreproteger de manera innecesaria lo que hay que facilitar es que quien precise una atención especial pueda requerirla y sea comprendida por el personal organizador. Como se podrá observar muchas de estas indicaciones son universalmente útiles para todos los asistentes, pero especialmente importante para algunos colectivos como el de las personas con asperger/tea.
El primer aspecto a destacar es la importancia de la anticipación. Se debe proporcionar a los asistentes de forma previa toda la información posible del evento para que puedan organizarse y preparárselo bien. Hay datos que son esenciales y que debemos ofrecer siempre: hora de apertura de puertas, inicio de la actividad, de finalización; cómo llegar al lugar ofreciendo todas las alternativas posibles (metro, tren, autobús, caminando, si hay aparcamiento o no, etc) tanto para ir como para la salida sobre todo si va a ser a una hora que no están abiertos los transportes públicos… Es muy fácil utilizar la web y las redes sociales para dar estos datos y un teléfono o e-mail de contacto para el caso de que alguien necesite alguna información que no se haya indicado.
Más allá de la información práctica, también hay que dar toda la información posible sobre el evento en sí, para que las personas con asperger/tea puedan saber si hay algún aspecto del espectáculo que pueda alterarles y decidan ir o no ir, o tomar las medidas adecuadas si van. Es decir, más allá del espectáculo deportivo en ocasiones en los tiempos muertos, en la media parte o antes de iniciarse o al finalizar se ofrece algún espectáculo musical, pirotécnico, etc que el asistente no se espera. Y lo que para una persona neurotípica puede ser una grata sorpresa, se puede convertir en una situación problemática para un neurodivergente. Por lo tanto, hay que explicar en la información que se da sobre el evento, si habrá fuegos artificiales, si en algún momento, la iluminación va a ser intensa, con cambios bruscos de intensidad o dirección o si habrá música alta o algún ruido excesivo (y si fuera así se podría indicar los decibelios según ubicación) Para facilitar las cosas, por ejemplo en relación al volumen al que esté la música o el sonido en general, debería haber cascos o auriculares para amortiguar la molestia del exceso de decibelios o de no haberlos a disposición de los asistentes, permitir siempre a los usuarios que los entren al evento.
Como cualquier persona con necesidades especiales, la persona con asperger/tea que así lo requiera, debería poder ser acompañada por un auxiliar hasta su ubicación y acompañada al finalizar el evento hasta la salida. Y hay que tener en cuenta que esa ubicación dentro del recinto puede ser esencial para el bienestar de una persona. Si hay asiento asignados, posiblemente ya se habrá preocupado de elegirlos en aquella zona en la que considere más adecuada, que puede ser la más cómoda y tranquila, con preferencia cerca de la salida o de los pasillos. Pero si no es así, ya sea por el tipo de deporte, por ser entradas sin numerar, etc o si hay alguna sorpresa como un altavoz justo en ese lugar ideal que el espectador había escogido, las personas con asperger/tea han de poder solicitar ubicarse en otro sitio o incluso en las plataformas o espacios reservados para personas con movilidad reducida, lo que además les permitirá no estar agobiados entre la multitud.
En algunos eventos deportivos encontramos el grave problema de la excesiva contaminación acústica: ir a ver un partido de futbol o de baloncesto no debería suponer tener que soportar a un grupo con megáfonos, silbatos o soplando vuvuzelas a tu lado durante horas. Si eso ocurre y se permiten esas conductas por la organización, la persona con asperger/tea – y cualquiera- debe poder ser reubicada.
Especialmente en grandes eventos de muchas horas de duración, es importante indicar si en el recinto hay donde comer y qué tipo de comida se ofrece o si se puede salir a comer fuera. Es crucial por dos aspectos: el agobio que les puede producir a personas con asperger/tea tener que hacer colas en la barra para beber o para poder comer algo y porque algunas personas con el síndrome pueden ser selectivos en lo que comen por lo que se les facilitará resolver este “problema” si se le permite entrar al recinto con su propia comida y bebida.
En el acceso se debe facilitar la entrada de las personas con asperger/tea que así lo requieran – por ejemplo, por la entrada habilitada las personas con movilidad reducida- evitándoles el estrés de las colas. La lista de objetos prohibidos, si los hay, ha de ser clara y correctamente indicada en la web y en el acceso mediante pictogramas y hay que ser especialmente cuidadoso en el caso de que se pretenda o sea necesario cachear, informando de ello previamente al asistente y nunca hacerlo de forma inesperada. Hay que tener en cuenta que muchas veces las personas con asperger/tea pueden tener problemas de comunicación y no entender y/o contestar a las preguntas que se les hagan o tardar más de lo habitual en contestar. Esas diferencias han de ser explicadas al personal y tenidas en cuenta para evitar problemas o malentendidos especialmente con los controladores de acceso o vigilantes de seguridad.
Una correcta y clara señalización es esencial. Más allá de las señales obligatorias cuyo tamaño y características hay que respetar, habrá que contar con un mapa – en la web y en el propio recinto- en el que estén indicados los lugares más relevantes para ubicarse bien y no perderse. En el exterior y dentro del recinto habrá que señalizar correctamente y de forma clara con señales grandes y visibles, utilizando cuando proceda pictogramas, siempre claros y sencillos, siguiendo las recomendaciones específicas que existen para su mejor comprensión sobre sus variaciones cromáticas, enmarque, alineación geométrica…
Si se da a los asistentes alguna información en papel, hay que procurar que sea muy entendible visualmente y, en su caso, que el texto sea expresado con un lenguaje simple y directo, los mensajes han de ser breves, con tipografía sencilla y clara. Es mejor expresar un solo mensaje por cada frase y evitar contenidos confusos o de doble sentido.
La previsión de las emergencias será especialmente importante por lo que hay que ofrecer de antemano toda la información posible: planos, vídeo con las recomendaciones, mensajes cortos, claros y tranquilizadores, salidas de emergencia bien señalizadas, acompañamiento en caso de evacuación o confinamiento. Una formación específica al personal de la organización en este ámbito, para que en caso de emergencia se sepa cómo atender a personas con diversidades, sería lo más conveniente. Y en caso de precisar asistencia sanitaria hay algunas recomendaciones a tener en cuenta, por lo que enlazo estas indicaciones de Juan Luís de Castellví, especialista en seguridad y emergencias
Finalmente, sugerimos que de ser posible, debería haber en el recinto una sala, zona o módulo en el evento “de descanso” – semejante a las zonas que reclamamos en otras situaciones: espacios de lactancia, espacios de tranquilidad para personas que acaben de ser víctimas de un delito, etc- a la que pueda acudir una persona con asperger/tea en caso de necesitarlo, para evadirse del exceso de estímulos durante el rato que necesite y poder seguir disfrutando del evento o valorar si prefiere irse.
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*Por Anna Almécija Casanova, Abogada, Criminóloga y Directora de Seguridad Privada.








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