¿Sorteo para clasificarse en un Mundial? Seamos serios
La igualdad de este Campeonato del Mundo es enorme. Favoritos que pierden o empatan, goles milagrosos en los descuentos... y posibilidad de que algún equipo se clasifique no ya por golaveraje, sino por número de tarjetas (fair play, que está muy bien) o... por sorteo. Increíble.
No es algo propio o inédito. El sorteo para definir el vencedor de una eliminatoria o un partido es algo que data de muchos años en el fútbol, pero obviamente que debería estar (en el siglo XXI) proscrito en el caso de las competiciones profesionales.
Tecnología de línea de gol, VAR, elementos tecnológicos en los banquillos, GPS en los jugadores... y acabamos echando una moneda al aire para que un equipo u otro (un país u otro) pase de ronda. Increíble y desde luego para que alguien dimita. Artículo 32.5.h) de la regulación (ver AQUÍ).
En el año 1954, España quedó apeada del mundial de Suiza porque, tras el empate a victorias en la eliminatoria con Turquía (no contaban los goles, sino las victorias), y también en el partido de desempate en Roma, un niño sacó una papeleta con el nombre de Turquía (ampliar información AQUÍ). A día de hoy, parece algo esperpéntico, pero no.
Se puede repetir en días u horas. El mero hecho de que ocurra es ya escandaloso. Y hasta hace pocos años, las Reglas de juego admitían expresamente como procedimiento para determinar el vencedor de una eliminatoria en determinadas circunstancias (por ejemplo, suspensión por fallo eléctrico, etc.) el lanzamiento de una moneda por el árbitro, si en el momento de la suspensión estaba empatado.
Dado que hablamos de equipos empatados en la clasificación, que no están enfrentándose entre sí, el procedimiento directo habitual (prórroga más penaltis) no es aplicable. Pero desde luego que el recurso a "la bolita" menos aún.
Hace falta algo más imaginativo, y en los campos de regional españoles (donde se juegan numerosos torneos veraniegos triangulares) lo tienen resuelto: o bien se tira una tanda de penaltis al final de todos los partidos (por si hay triple empate), o se indica al árbitro que contabilice los saques de esquina que lanza cada equipo, todo ello por supuesto indicado en el reglamento competicional, en defecto del resto de criterios. ¿Sería tan complicado hacerlo así?
Yendo más allá... con lo que hay en juego... ante un empate de este tipo, "a todo"... ¿cuesta mucho designar un estadio equidistante de donde estén concentradas las dos selecciones, desplazar allí a los equipos y sea con aficionados o a puerta cerrada (sólo cámaras y prensa), que disputen una tanda de penaltis hasta establecer un vencedor?
¿Habilitar un criterio objetivo como número de saques de esquina, tiros a puerta, faltas cometidas, etc.? Todo menos el esperpento del "bambino" de 1954 decidiendo, ojos vendados, si España o Turquía se clasificaban para un Mundial.
Esperemos que no haya empates "a todo" y que no tengamos que acudir a este sainete.
Javier Rodríguez Ten
Universidad San Jorge
















