Las palabras de Cristiano: ¿Insinuación real, ataque de celos o medida de presión para renovar?

El Real Madrid cumplió con los pronósticos y sumó su decimotercera Champions League en su palmarés. Una hazaña inédita a la que se suma que el equipo de Zidane haya sido el primer equipo en toda la historia, no sólo en conseguir dos ‘orejonas’ consecutivas, sino tres.
Un logro, sumado al partido extraordinario de Sergio Ramos y la salida determinante de Gareth Bale, que tardó muy pocos minutos en reducir a un segundo plano Cristiano Ronaldo. O, mejor dicho, intentó reducirlo a un segundo plano, porque, como dijo Florentino Pérez, nadie está por encima del Real Madrid y menos tras un logro de tales magnitudes.
El futbolista portugués, consciente y premeditadamente, no tuvo reparos en contestar a través de unas palabras contaminadas por la rabia y con aroma a despedida a una de las preguntas de Rodrigo Faez: “Fue muy bonito estar en el Real Madrid, en unos días diré algo”.
Una reacción que sorprendió y por más que se le insistió por la intención de sus palabras, el delantero, lejos de matizar se encargó de alimentar los rumores sobre su posible marcha.
Unas declaraciones que no encontraban un sentido lógico después de que el portugués sumara su quinta Copa de Europa. A medida que el resto de medios se hicieron eco de las palabras soltadas por el luso, se buscaron reacciones.
Entre otras, la de su presidente Florentino Pérez, cuya relación salta a la vista que, si bien en los últimos meses se ha enfriado, este hecho podría romper definitivamente la cuerda. Quizá se haya enfriado por las constantes demostraciones de agrado del máximo mandatario blanco hacia Neymar Jr.
Sin embargo debemos hacer memoria para encontrar una respuesta a esta sorprendente, a la vez que desafortunada, reacción del máximo goleador de la historia del Real Madrid.
Desde que llegase al conjunto blanco, el luso ha intentado acaparar todos los focos, de forma justificada o injustificada. Prueba de esto último se vio anoche. Pero anoche no fue la primera vez.
El luso ha utilizado los medios para anunciar su malestar cada vez que ha querido renovar con el Real Madrid o, simplemente, cuando las cosas no estaban de su lado en el club. Sin embargo, cuando el portugués y el club blanco llegaban a un acuerdo, el luso se encargaba de cambiar el papel de la prensa para denunciar que los medios habían sacado los mensajes de contexto.
La tristeza de 2012
En septiembre de 2012, el Real Madrid goleó al Granada en el Santiago Bernabéu en las primeras jornadas de Liga. Sin embargo, el portugués no celebró los dos goles que anotó en dicho encuentro y mostró un rostro serio, próximo a la desconexión con el resto de sus compañeros.
En zona mixta, Cristiano Ronaldo confesó que “estoy triste por un tema profesional y en el club lo saben, por eso no celebro los goles, porque no estoy feliz”.
Este tema profesional tenía que ver con su renovación. Fue un fuego que no gustó en la planta noble del Santiago Bernabéu y que se sofocó en septiembre de 2013, cuando el conjunto blanco anunció la continuidad del astro luso hasta 2018.
Florentino no acepta otro pulso
Tras conocerse la insinuación sobre los posibles planes de Cristiano Ronaldo, Florentino Pérez se manifestó en Antena3. El presidente, que con esta Champions suma cinco, las mismas que ha conseguido el FC Barcelona en toda su historia, ejerció del líder que viene siendo desde el año 2008 para, muy acertadamente, devolverle el foco al equipo.
Sobre las palabras de Cristiano Ronaldo, pese a decir que nos las había escuchado o que no las quería escuchar en público, manifestó que “todo el mundo tiene derecho a hablar, lo importante es el club y en un día como hoy lo importante es que estamos celebrando la Champions”.
Y aunque pudiesen parecer unas declaraciones muy llanas dejó un mensaje entrelineas fundamental: lo importante es el club. No dejó caer en ningún momento esa frase que tanto había repetido en los últimos años: “Queremos que Cristiano Ronaldo se retire en el Real Madrid”.
Terminada la temporada y en los prolegómenos de un Mundial apasionante, le corresponde a Cristiano Ronaldo explicarse. Bien sea para desmentir una cosa o confirmar otra.
Como ya ha sucedido en los diez años que lleva en el Real Madrid, puede ser que Cristiano Ronaldo muy egoístamente haya decidido cambiar sus focos hacia él en un momento dulce del equipo para presionar al club sobre su renovación. Como ya hizo en 2012.
Sin embargo, resulta difícil pensar que esta vez funcionará. Primero, porque Cristiano Ronaldo tiene 33 años.
Segundo, porque el Cristiano Ronaldo de ahora es menos efectivo y físico que el de hace seis años.
Y, tercero, porque en el club están cansados de que el portugués quiera negociar sus renovaciones por medio del chantaje o victimismo ante los medios.
Pero cabe la posibilidad de que realmente sea una despedida avanzada por el portugués. En este caso, el luso habría escogido premeditadamente el momento más inoportuno para hacerse oír en mayor medida aprovechando el altavoz que te da ganar una Champions.
Este gesto con toda seguridad le costará la estima de un importante porcentaje de la masa social, que sintió como Cristiano Ronaldo priorizó su “yo” por encima de una celebración de una Champions League del Real Madrid, el club al que se debe.
Fractura social en torno a Cristiano desde verano
Pese a ser el máximo goleador de la historia del Real Madrid, Cristiano Ronaldo no ha llegado tan profundamente al corazón de muchos aficionados como sí pasó con Raúl González o Alfredo Di Stéfano por ese egocentrismo. Ni llegará.
Se vio el pasado verano cuando salieron las noticias de los problemas del portugués con el Fisco. A diferencia de lo que sucede en otros clubes, el Real Madrid se negó a pagar cualquier multa a Cristiano Ronaldo, lo que sentó muy mal al portugués.
Pero, además, la masa social se mostró casi unánime en este sentido: si Cristiano Ronaldo ha defraudado que pague él la multa, no el club. Lo que demuestra que para la afición, Cristiano es uno de los mejores de la historia, pero no está por encima del club.
Queda por ver si esperará al Mundial o se venderá al mejor postor antes de la cita de Rusia. O si esas palabras forman parte de una estrategia suya y de sus altavoces afines para presionar al Real Madrid de cara a su renovación.
O si, simplemente, se trata de un ataque de celos por la posible llegada de Neymar Jr. este o el próximo verano. Sus declaraciones en Kiev le pasarán factura. Y muy cara.
Tanto si se va, como si se queda sin renovar, como si se queda renovando, difícilmente la afición del Real Madrid seguirá siendo tan permisiva con el astro portugués. Si se marcha, el Real Madrid difícilmente encontrará a un jugador como Cristiano, pero Cristiano jamás encontrará un club como el Real Madrid.

















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