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Hace unos días escribía en IUSPORT el caso del Sporting B. Si podría jugar play-off de ascenso y en el caso de subir ellos y el primer equipo no qué pasaría.
Pues bien, cuando todos interpretamos, incluido yo, que leyendo las bases de la Competición de la RFEF donde en el apartado de la Primera Fase de Segunda B punto 3 se puede leer que un filial que no pueda optar al ascenso no lo jugaría, hay un matiz muy importante.
Y es que según se lee en ese reglamento habría que esperar a la “clasificación definitiva” de su equipo principal. Y este es el matiz más importante de todos. La RFEF entiende, según nos comunican desde varias fuentes, que la “clasificación definitiva” de un equipo no es cuando termina cada Liga.
De hecho, en Primera y Segunda no es definitiva hasta el 30 de junio, fecha en la que la Liga confirma si sus 42 clubes están al corriente de pago con las Administraciones Públicas y AFE ante un posible descenso administrativo. Además, la Liga en Primera termina una semana más tarde que la fase regular en 2B asi que la clasificación de Primera el 13 de mayo sigue sin ser definitiva porque podría haber en esas dos últimas jornadas alguna alineación indebida que conlleva perdida de puntos. Son opciones improbables pero no imposibles.
Por tanto el Depor B, si finalmente se clasifica entre los 4 primeros de su grupo, podrá optar a jugar esa eliminatoria auque el 13 de mayo, fecha en la que termina la fase regular de 2B, el equipo de Seedorf estuviera ya descendido de forma matemática (la Liga en Primera termina una semana más tarde, el 20 de mayo).
La única opción de que no dispute ese play-off el filial es que el club gallego, ante la previsión de que no habrá descensos en los despachos esta temporada en Primera, renuncie a jugarlo que en ese caso sí entraría en liza el quinto clasificado del grupo 1ª de 2B.
En Tercera suele ser habitual esta circustancia tal y como ocurrió el año pasado en el grupo navarro donde jugó play-off el quinto clasificado, el Cirbonero, ya que el Iruña, segundo filial de Osasuna, no podía subir al permanecer Osasuna B en la categoría de bronce.
En este caso las territoriales presionan para ganar una plaza más en 2B. Y ante la pregunta de quién subiría en caso de que el filial deportivista consiguiera el ascenso en lo deportivo en esa promoción, la respuesta sería aplicable a los casos que explicamos cuando escribimos hace algunas semanas sobre el Sporting B.
Más claro está el caso del Sporting B. El club asturiano podría vivir un doblete histórico debido a la gran marcha deportiva de ambos conjuntos. El filial rojiblanco también jugará seguro esa promoción y su ascenso (en el caso de conseguirlo antes que su equipo principal) quedaría supeditado al posible éxito del equipo de Rubén Baraja.
Y por último, otra de las circustancias que podría ocurrir se daría en el grupo 4 de 2B si el filial del Córdoba consigue la salvación (ahora ocupa puesto de play-out) y su primer equipo descendise. En este caso, el filial andaluz sería arrastrado al grupo 10 de Tercera División y la plaza del Cordoba B en la categoría de bronce sería ocupada por un equipo de Tercera del grupo de Andalucía Occidental y Ceuta (grupo al que iría el filial).
Ese equipo sería el que no consiga subir a 2B y se quede más cerca del ascenso como ocurrió el año pasado con la Peña Deportiva de Ibiza que ocupó la plaza del Mallorca B o el Rayo B que en 2014 subió a 2B tras el descenso del Castilla que arrastró a su segundo filial (Real Madrid C) a Tercera.









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