
Como dice Marca, la jugada más loca de la temporada se vio en el Sevilla-Eibar de esta Jornada 34. Un delantero que marca el gol de la victoria y, en el último minuto del partido, evita el empate al repeler, como portero, un disparo del guardameta adversario en funciones de delantero centro
El atacante argentino del Sevilla Lucas Ocampos, autor del único gol en el triunfo de su equipo ante el Eibar (1-0), acabó de portero por la lesión del checo Tomas Vaclik y fue decisivo con una parada en el minuto 101, tras un córner.
El córner provocó una maraña de futbolistas que acabó con un disparo algo escorado y el balón suelo cayó al guardameta adversario en funciones de delantero centro, Dmitrovic, que disparó para buscar el tanto del empate. Ocampos, antento bajo palos, despejó el peligro. Al instante Mateu Lahoz señaló el final del partido.
"Me comentó el preparador de porteros que no saliera, me quedé ahí y los puntos se quedaron en casa por suerte. Ha sido un triunfo raro, pero había que ganar. Sufrimos y hemos sacado a los rivales directos la diferencia que queríamos", añadió el internacional albiceleste.
"Hoy ha dado gusto sufrir" en un "partido duro" y en el que "ganar era vital", dijo tras el partido el jugador argentino.
Ocampos señaló, en declaraciones a Movistar, que es "hermoso ayudar" para que "los puntos se queden en casa", si bien "nunca había imaginado que jugaría de portero" tras lesionarse Vaclik y realizar una parada muy meritoria en la última jugada a remate de Dmitrovic, el guardameta del Eibar.
























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