
El asunto del convenio colectivo del fútbol femenino es de esos asuntos en los que las partes tienen voluntad de llegar a un acuerdo, pero donde cuestiones externas se cruzan y dificultan el cierre del mismo.
Resulta que todas las partes habían alcanzado un preacuerdo y todo estaba listo para la firma del documento definitivo, pero pasan las semanas y no termina de firmarse.
El 20 de diciembre pasado, las partes alcanzaban un preacuerdo que se calificó como histórico. Hicieron falta veintinueve reuniones espaciadas en 443 días, además de una huelga que las futbolistas pretendían convertir en indefinida, para que la mesa negociadora de su primer convenio colectivo resolviese sus diferencias.
El preacuerdo alcanzado aquel día por la patronal y los sindicatos debería haber fructificado el pasado 15 de enero en el primer convenio colectivo del fútbol femenino español, también el primero a nivel europeo, para todas las jugadoras de la Primera División. Pero no ha ocurrido así.
Supeditado al acuerdo con la RFEF
Dicho preacuerdo estaba supeditado a que fuera ratificado por los órganos de gobierno de las partes y a que la Asociación de Clubes llegara a un acuerdo con la RFEF para que sus integrantes pudieran adherirse al Programa Élite Femenina. Y se dio también este paso.
Por medio de dicho programa, cada equipo de Primera División (Primera Iberdrola) recibirá 500.000 euros y cada equipo de Segunda (o Reto Iberdrola), 100.000 euros. Hasta el momento solo podían acogerse a dicho programa los clubes que no pertenecían a la Asociación, que eran FC Barcelona, Athletic Club y CD Tacón. Tras la aceptación de la RFEF, los otros 13 clubes que forman parte de la ACFF podrán recibir dichas cantidades y satisfacer así las pretensiones preacordadas con las jugadoras.
En un comunicado del pasdaso 14 de enero, la Federación hacía público que aceptaba "la propuesta inicial de la ACFF de mantener dos partidos por jornada para la empresa con la que la Asociación había firmado inicialmente [Mediapro], liberando el resto de partidos a los efectos de conseguir mayores ingresos".
Como puede verse, estaban sobre la mesa todas las cartas. Sin embargo, aún no se ha podido firmar el convenio definitivo y surge la pregunta obvia: ¿por qué?
El primer motivo fue la exigencia de última hora de los dos grandes clubes. El Real Madrid (que compró el CD Tacón) y el Barcelona pidieron emitir sus partidos en sus propios televisores.
Pues bien, Mediapro hizo un esfuerzo adicional y aceptó esta última exigencia, que extendió a todos los clubes.
¿Por qué no se ha firmado entonces?
Pues, por lo que decíamos al principio. Cuestiones ajenas al meollo del asunto son las que dificultan la firma. Se trata de la negativa de la Federación a tratar directamente con Mediapro. Una situación que desencadenó la propia Federación cuando hace ya un año decidió romper toda relación con la operadora de Jaume Roures.
Recuérdese que en su día Luis Rubiales le puso el veto a Mediapro en todo tipo de contratos alegando que la operadora había sido condenada por presuntos asuntos turbios en EEUU.
La operadora siempre negó esas irregularidades, pero la Federación nunca cambió su postura. No solo eso, llegó a incluir una cláusula en las bases de los concursos en esa línea, cláusula que la Audiencia de Madrid acaba de declarar abusiva y puesta ad hoc de forma deliberada para excluir a Mediapro de sus concursos.
A partir de ahí se ha sucedido una cadena de pleitos por diversos asuntos que no han hecho más que empeorar las relaciones entre ambas partes.
Ayer, la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) emitió un comunicado para advertir con llevar a cabo "medidas consensuadas" si este jueves "no hay una respuesta satisfactoria" sobre el convenio para el fútbol femenino.
Pero la Federación, pese a que está de acuerdo en lo fundamental con la ACFF y AFE, se niega a sentarse en una mesa con Mediapro, lo cual hace difícil en la práctica, y ralentiza, el proceso de negociación. La RFEF se ha negado durante meses a reunirse con Mediapro y únicamente les mandaba mensajes cada cierto tiempo a través de la ACFF como intermediario.
Y ello, a pesar de las concesiones que ha hecho la operadora. Según hemos sabido en IUSPORT, Mediapro ha mantenido su oferta económica a pesar de la introducción del simulcast porque la propuesta tiene como finalidad que las jugadoras puedan disfrutar del convenio colectivo. Y estaría dispuesta a retirar las demandas existentes contra algunos clubes por los conflictos surgidos durante la temporada.
Este jueves, Mediapro emitió otro comunicado recordando "Las cesiones efectuadas durante estos meses para hacer posible que los clubes cuenten con los ingresos que precisan han sido numerosas y continuas, y además de haber aceptado la renuncia a los derechos de que es titular tras ganar el concurso público convocado por la Asociación de Clubes de Fútbol Femenino, y ofrecer una importante cantidad de dinero (1,5 millones de euros), ha aceptado sucesivos cambios en la forma de explotación de derechos que incluyen aspectos como privarse de muchas de las mejores opciones de retransmisión, o permitir el simulcast de los equipos que lo deseen".
En su comunicado, la operadora concluye advirtiendo de que "Si la incorporación de los equipos al Programa Elite de la RFEF, que es la llave de la firma del Convenio Colectivo, 8 no se ha producido, es sin duda por causas que escapan completamente a la capacidad de actuar de Mediapro".
Por consiguiente, según Mediapro, la pelota está en el tejado de la RFEF. Si ellos quieren, nos dicen fuentes próximas a la operadora, el convenio se firma en 24 horas.
























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