F: MarcaEl exdirector general de la Liga de Fútbol Profesional (LaLiga), Javier Gómez Molina, ha explicado que pidió al CSD una auditoría complementaria a Osasuna al término de la temporada 2013-2014 tras recibir informaciones sobre amaños de partidos y detectar unos gastos "que no nos terminaban de casar".
Cuando el auditor fue adelantando algunos datos y situaciones "que pudieran ser ilegales", la LFP mantuvo una primera reunión con el entonces gerente, Ángel Vizcay, que volvió cuatro o cinco días después para hablar ya de amaños de partidos, ha declarado Gómez en el juicio que se celebra en la Audiencia de Navarra.
Gómez ha subrayado que no se coaccionó a Vizcay en ningún momento, no se tenía ninguna información sensible sobre él que se pudiera utilizar para presionarle y no se le prometió nada, aunque se le hizo ver que podría recibir un "buen trato" si colaboraba con la justicia y se le aconsejó que consultase a un abogado.
El exdirector deportivo del Valladolid Alberto Marcos Rey ha reconocido por su parte que habló con el exdirectivo de Osasuna Txuma Peralta para ver si el club navarro, en caso de que el equipo castellano ya estuviera descendido, "podía poner una cantidad de dinero o no para que nosotros ganáramos al Granada" en el último partido de la temporada 2013-2014.
No obstante, en otro momento del juicio, ha declarado que ese pago no llegó a realizarse e incluso que no pidió esa prima porque solo trataba de "sacarle información" Peralta sobre amaños. También ha precisado posteriormente que nunca se reunió con él sino que todos los contactos fueron telefónicos.
Además, ha dicho, "creo recordar" que habló con Peralta sobre pagos al Betis y al Espanyol. Ha asegurado que su opinión personal es que el directivo navarro, en esas conversaciones llenas de "insinuaciones", intentaba predeterminar el resultado de algunos partidos.
De estas primas a terceros, ha dicho, se suelen encargar los jugadores veteranos de los equipos y, en el caso del Betis, se ha referido a Antonio Amaya y Jordi Figueras.
Marcos ha estimado que Osasuna había amañado los dos últimos partidos de la temporada 2013-2014, el Espanyol-Osasuna (1-1) y el Osasuna-Betis (2-1), aunque ha comentado que no tiene ninguna prueba de ello.
Ha comparecido asimismo como testigo el exdirector de seguridad de Osasuna, Miguel María Martínez Falero, quien ha relatado que el 19 agosto 2014 la gestora de Osasuna mantuvo una reunión con los auditores para tratar la situación económica del club y para que él diera su opinión como abogado.
En la reunión, ha manifestado, se expuso que Osasuna no tenía dinero para pagar la deuda con Hacienda y los proveedores por el descenso de categoría. Se planteó un concurso de acreedores para salvar la responsabilidad de la junta gestora y la necesidad de negociar con la Administración.
Martínez ha indicado que, en un momento dado, se pidió a los auditores que salieran de la sala, en la que él dio su opinión y se marchó, por lo que no sabe de lo que habló después en la junta gestora.


























