Ceferin, dispuesto a cargarse las ligas nacionales para salvar la poltrona

Por sus obras los conoceréis (Mateo 7, 15-20). Aunque era fácil de deducir, los pasos que está dando el presidente de la UEFA confirman absolutamente la pinza que había urdido contra Infantino, al que le está bloqueando el nuevo Mundial de Clubes, aunque no lo está consiguiendo (los clubes se están desmarcando), y, por otro lado, el pacto secreto al que había llegado con Agnelli y la ECA para evitar la ruptura de los grandes clubes con la UEFA y salvar (es un decir) la Champions, aunque ello implique la deformación de ésta y la muerte de las ligas nacionales.
Ayer se le vio en la asamblea de la ECA en la que se ratificó seguir adelante con la nueva competición europea, departiendo con todos y encantado de haberse conocido.
La estrategia de Ceferin y los grandes clubes con la nueva Champions, que por cierto dejará de llamase así (están barajando varios nombres, entre ellos Super Champions), es sencillamente suicida.
Y es que el proyecto de Super Champions sólo es entendible desde una avaricia inflacionista y suicida.
Inflacionista porque seguirá alimentando el ego de las grandes estrellas del fútbol, con la consiguiente subida de sus fichas y traspasos. Los grandes jugadores subirán sus cifras, ya estrambóticas, de tal suerte que cuando se adquiera la velocidad crucero volveremos a estar donde estábamos antes de poner en marcha la nueva competición.
Y suicida, porque después de lograr, inicialmente y sólo los grandes clubes, el objetivo de ingresar más por los derechos de TV, estaremos peor, porque por el camino se habrían destruido las ligas nacionales y todo el sistema puede venirse abajo.
Para quienes me recuerden las declaraciones de Agnelli de ayer, en el sentido de que “nunca se ha hablado de jugar los fines de semana”, les digo que no me lo creo. Es un giro táctico del presidente de la ECA para enfriar el asunto. Es vox populi que la nueva competición se disputará en sábados y domingos, lo que desplazaría a las ligas nacionales a los martes y miércoles. Un desastre.
Habrá que recordar a los nuevos dirigentes que desconocen el pasado (por eso repiten los errores) que el fútbol nacional es la base de la piramide mundial de este deporte. No es posible mantener la piramide en pie si le cortas la base.
Y lo más grave es que han encontrado por el camino unos "tontos útiles", como dice Relaño, sin los cuales el proyecto no podría salir adelante.
Como dice el director del AS, una creación de los poderosísimos que, con el señuelo de constituirse en un club exclusivo, han ido atrayendo a otros. Empezó en ocho, ya son 232. “Con tan sólida peana, la ECA ha intimidado a Ceferin, un pardillo al uso, que busca asideros para mantenerse”, añade.
No se entiende cómo los clubes europeos de la clase media (en España, Valencia, Athletic, Sevilla, Real Sociedad, Villarreal y Málaga) "engordan, por la pura vanidad de sentirse miembros del club, las aspiraciones de esos grandes patrones que lo que pretenden es arrojarles a la cuneta en cuanto puedan".
Y recuerda que como nuestros seis pardillos los hay a docenas por toda Europa. Muchos de ellos en países en los que nadie podría entrar en la proyectada Súper Champions. “Pero se sienten bien al ser recibidos en algún hotel de muchas estrellas por el edecán de alguno de los que mueven los hilos”.
Su idiocia les impide ver que están contribuyendo a destruir el sistema que habitan. "La irresponsabilidad de Ceferin, guiñol de los barandas de la ECA, pone en peligro el equilibrio que hoy funciona", sentencia Relaño.
Sólo queda esperar que la Premier y demás ligas secunden a LaLiga y se planten ante la UEFA. Y para ello, deberían emplear todos los recursos disponibles, incluida una moción de censura a Ceferin.
Está claro que el actual presidente de la UEFA está dispuesto a cargarse el legado que dejaron Infanino y sus predecesores al frente de la organización europea, con letales consecuencias.
Sólo queda pendiente saber la postura de las federaciones nacionales. Por ahora guardan silencio, como si el asunto no fuera con ellas.
El asunto es tan grave que las ligas deberían plantearse, llegado el caso, promover otra organización paralela a la UEFA y pedir su reconocimiento a la FIFA. No es fácil, pero es que la alternativa significa perderlo todo.























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.109