Sábado, 10 de Enero de 2026

Actualizada Sábado, 10 de Enero de 2026 a las 02:00:25 horas

José Miguel Fraguela
José Miguel Fraguela Sábado, 10 de Julio de 2021

Adiós a Uribes, el ministro que quería privatizar el deporte

El nuevo anteproyecto de Ley anunciado por Uribes ha caído en el gran error de intentar demoler todo un sistema que ha funcionado razonablemente bien desde 1990, no por convicción (no procedía del deporte), sino por influencias externas que tienen nombre y apellido.

El mundo del deporte no llorará la salida de José Manuel Rodríguez Uribes del Gobierno, sobre todo los deportistas y clubes que, con la nueva ley anunciada, están expuestos a la mayor indefensión que se conoce desde que "él habitaba entre nosotros" (el Franco que sólo respondía ante Dios y la Historia, no el actual presidente del CSD).

 

El nuevo anteproyecto de Ley anunciado por Uribes ha caído en el gran error de intentar demoler todo un sistema que ha funcionado razonablemente bien desde 1990, no por convicción (no procedía del deporte), sino por influencias externas que tienen nombre y apellido.

 

En el preámbulo, el Gobierno lo admite sin ambages"Afortunadamente, el modelo federativo español vive un momento de suficiente madurez que permite que el Estado no tenga que tutelar algunas de sus actividades más esenciales como venía sucediendo hasta la fecha. Sirve como ejemplo la autorización por el Consejo Superior de Deportes de los gastos plurianuales de las federaciones deportivas españolas. Con ello, se dota a las federaciones de un mayor grado de autonomía en su organización interna y en el cumplimiento de su objeto esencial, reduciendo las funciones que ejercen por delegación del Estado".

 

Como ya dijimos, el texto del anteproyecto divulgado por el Ministerio está lejos de ser coherente con la ideología progresista del actual Gobierno. Se confirma el retroceso de 30 años, una vuelta al modelo que se quiso dejar atrás por obsoleto, arbitrario y que sumía en el más absoluto desamparo a los clubes y deportistas frente a las federaciones. 

 

Aunque el texto del anteproyecto es largo y no todo es negativo, lo grave está en los pilares que lo sustentan, en particular en lo concerniente a las competiciones oficiales y a la justicia deportiva.

 

Llegó al Ministerio ante el asombro del sector porque José Manuel Rodríguez Uribes era, hasta enero de 2020, un político de la Asamblea de Madrid y experto en Filosofía del Derecho, alguien desconocido para el sector pero para quien los "valores" de la Cultura han sido los pilares de su política.


Exdelegado del Gobierno y portavoz adjunto del PSOE en la Asamblea de Madrid, antes de asumir el cargo de ministro de Cultura y Deportes, Rodríguez Uribes ha estado vinculado a lo largo de su trayectoria política a la defensa de las víctimas del terrorismo, una labor que desempeñó durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.


Casado y padre de un hijo, Rodríguez Uribes es doctor en Derecho y profesor titular de Filosofía del Derecho y Filosofía Política, Universitat de València (2001-2004) y, desde 2004 hasta la actualidad, de la Universidad Carlos III de Madrid.


Entre 2005 y el 31 de diciembre de 2011 fue director general de Apoyo a Víctimas del Terrorismo y de Atención Ciudadana del Ministerio del Interior, así como responsable del Instituto de Derechos Humanos Bartolomé de las Casas (2016-2018), del que fue anteriormente encargado de su programa de doctorado y de su Máster en Derechos fundamentales. Allí dirigió además la Cátedra Berinstain sobre el Terrorismo y sus Víctimas.


El 15 de junio de 2018, el Consejo de Ministros presidido por Pedro Sánchez le nombró delegado del Gobierno en Madrid sustituyendo en el cargo a Concepción Dancausa. En este cargo permaneció hasta abril de 2019, para pasar a ocupar la portavocía adjunta del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Madrid.


Previamente, Sánchez le había incluido en una lista de diez miembros de su ejecutiva responsables de los diez "acuerdos de país", anunciada en enero de 2018, para crear junto a colectivos sociales la base de un proyecto electoral ganador.


Además, es secretario de Laicidad en la Ejecutiva Federal del PSOE, un tema que ha desarrollado en su último libro "Elogio de la laicidad. Hacia el Estado laico: la modernidad pendiente" (Tirant lo Blanch, Valencia, 2017).


También es autor de otros libros como "Opinión pública. Concepto y modelos históricos" (Marcial Pons, Madrid, 1999), "Sobre la democracia de Jean-Jacques Rousseau" (Dykinson, Madrid, 1999) o "Formalismo ético y constitucionalismo (Tirant lo Blanch, Valencia, 2002)".


Ha escrito asimismo un libro sobre las víctimas del terrorismo en España (Dykinson, Madrid, 2013), y ha dedicado otro a Gegorio Peces-Barba: "Justicia y Derecho. La utopía posible (Cívitas-Thomson Reuters, Madrid, 2015).

 

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.28

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.